MI PADRE, MI TÍO Y YO
Pov Sarada
Lo vi como en
cámara lenta, mi padre saco un kunai y arremetió contra Itachi-ojisan quien no
se inmuto ni un segundo pues antes de que mi joven padre llegara a él me
interpuse en su camino parándolo, quitando de su mano el kunai y sosteniéndolo
con una llave ligera pero lo suficientemente eficaz para inmovilizarlo.
– ¿qué estás haciendo?
– pregunto mi padre sin dejar de mirar con rabia a mi tío frente a el
– ¿estás loco? –
le pregunte casi en un grito – No tienes oportunidad contra él, solo lograras
que te mate – le dije bastante molesta
– no me
importa, suéltame – el siguió moviéndose tratando de librarse de mi agarre en
vano
– no lo hare –
Boruto seguía ejerciendo fuerza contra Kisame y el pequeño Naruto-ojisan veía
todo confundido
– ¿quién eres tú?
– escuche preguntar a Itachi-ojisan y lo mire mientras aún seguía sosteniendo a
mi padre
– tengo que
hablar contigo – dije seriamente sin apartar la mirada
– yo no hablo
con nadie – dijo sin mostrar expresión alguna y aun sin moverse de su lugar
– te interesara
lo que tengo que decir – insistí esperando que el accediera a mi petición sin
mas
– debería
matarte ahora mismo – cualquiera habría salido huyendo después de ver cómo
había activado su sharingan, pero yo no lo haría, muchas veces había entrenado
con mi padre quien solía mostrar aquella misma mirada aterradora y estaba
acostumbrada a tal experiencia.
Activé mi
sharingan frente a él y pude ver una ligera expresión de asombro en su rostro,
sonreí pues había logrado llamar su atención. Después de un momento
Itachi-ojisan dio media vuelta
– Kisame –
llamo en voz firme a su compañero – déjalo en paz, vámonos – Kisame lo miro un
poco confundido o talvez su mirada era más de reproche por haberle quitado a su
pequeña presa de cabello rubio
– pero… – dijo
mas solo vio como Itachi-ojisan caminaba lejos de el
– no tenemos
tiempo para esto – se escuchó decir a la distancia
– tsk… – Kisame
hizo caso a su compañero y dejo el pequeño encuentro con Boruto, yo seguía
deteniendo a mi padre que al parecer no pensaba darse por vencido para que lo
dejara ir, suspire cuando por fin se calmó y lo solté, los dos Akatsuki ya se
habían ido.
– ¡lo dejaste
ir! – exclamo de pronto la voz de mi chibi padre
– no lo deje ir
– dije calmada – lo veremos en un momento – suspire cansada, talvez fue más
fácil de lo que pensé el habernos librado de aquel incomodo momento, pero aun
así pienso que solo fue suerte que todos saliéramos ilesos – pero antes tienes
que calmarte
– ¡¿calmarme?!
– grito aún más, solo pude ver a Boruto tapando sus oídos – él es un asesino
– sé que
quieres tu venganza y te aseguro que la tendrás, pero no será hoy – le dije comenzando
a caminar para liberar la tensión del momento.
– puedo hacerlo
cuando quiera – mi padre comenzaba a comportarse como un niño pequeño.