VIDA Y
RUTINA
Como todas las mañanas llego a
su lugar de trabajo e inmediatamente el intercomunicador sonó, ese jefe suyo
parecía tener la capacidad de ver a través de las paredes para saber a qué hora
llegaba exactamente.
– Temari – se escuchó la voz
del Uchiha
– si señor – contesto ella con
la voz más amable que pudo salir de su boca
– tráeme un café sin azúcar –
¿solo eso? Talvez volvería a llamar pidiendo algo mas
– claro señor, ammm algo mas –
insistió para no tener que dar doble vuelta como solía hacerlo, pero desde una
semana atrás curiosamente eso ya no pasaba
– solo eso – fue todo lo que
dijo, ella suspiro y se dispuso a cumplir las órdenes de su jefe cuando vio
caminar hacia su lugar al joven rubio amigo de su jefe
– ¿de nuevo con los antojos? –
pregunto el de ojos azules
– buenos días Uzumaki-san –
saludo Temari cortésmente – ammm no de hecho hoy solo me ha pedido un café si
azúcar
– ¿sin azúcar? – pregunto
extrañado, talvez ya se había acostumbrado a la ingesta diaria de azúcar del
Uchiha
– sí, últimamente me lo pedía
con crema o incluso un capuchino acompañado de algo más pero hoy solo ha sido
eso – se puso el dedo en la barbilla – desde hace una semana que ya no me pide
nada dulce
– ha vuelto a la normalidad –
suspiro el rubio
– me temo que si – contesto la
chica con pesar, de alguna forma su ingesta de azúcar solía hacerlo más
soportable.
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– ¿estarás de vacaciones? –
pregunto la rubia
En el hospital central de
Konoha dos chicas terminaban de guardar un montón de ropa en una maleta, una de
ellas pelirrosa de hermosos ojos jade, cargaba a un bebe de cabello negro
envuelto en una manta azul, lo media de un lado a otro tratando de dormirlo mientras
su amiga rubia de ojos azules hacia un esfuerzo por cerrar la maleta
desbordante.
– por lo menos un mes –
contesto la pelirrosa a la pregunta que anteriormente había hecho la rubia