40 SEMANAS Parte I
Pov Sakura
Semana
3
Pip-pip-pip
5:00 am
Odio ese despertador, siempre
interrumpe mis sueños en la mejor parte ¿Por qué no puede dejar que termine? O
siquiera interrumpirlos en algo no tan interesante… en fin. Hay… ¡no otra vez!
Como todas las mañanas de esta
semana he salido corriendo al baño nada más despierto, malditas nauseas… no
puedo retener nada en el estómago por su culpa salvo… tomates. ¿Por qué
tomates? No pudieron ser chocolates, fresas o algo mas ammm apetecible, que más
diera yo por comerme unos anko (bolas de masa hervida) recubiertos con jarabe,
un umeboshi o un anmitsu… hay no, hay vienen de nuevo.
Y seguimos con la rutina,
salgo del baño después de vomitar unas dos o tres veces, tomo una ducha, me
visto, peino y de más y como últimamente no puedo comer nada en el desayuno
solo me queda tomar un paquete de galletas saladas de la alacena… ¿Cuándo
terminara esta tortura? Salgo hacia el hospital exactamente a las 5:30, no se
ve ni un alma por la calle ¿Por qué tengo que trabajar tan temprano? Ya
recordé… porque soy la directora del hospital, menos mal a Ino se le ha
ocurrido la grandiosa idea de llegar a la misma hora que yo… de verdad es una
grandiosa amiga. Tomo el auto del garaje y arranco directo hacia el hospital.
Hace unas semanas que me hice
la inseminación artificial, ahora debo tener unas ammm 3 semanas de gestación,
aun me pregunto porque lo hice y la verdad no encuentro ninguna respuesta
lógica, talvez me precipite demasiado, fue una decisión tomada en el momento,
pero ahora, ahora… ya no puedo echarme hacia atrás, es una vida que llevo
dentro de mí y he de respetarla y quererla, después de todo, será mi hijo.
He llegado al hospital 10
minutos antes de las 6:00 am, los doctores y enfermeras de guardia ya están por
irse, saludo a cuanta persona se me cruza enfrente, así es todas las mañanas…
como me gustaría pasar a la máquina de café y tomar un capuchino… hay no, de
nuevo las náuseas, lo que menos he podido tolerar hasta ahora son las cosas
dulces… con lo mucho que me gustan los dulces y golosinas... ahora se me antoja
el omosubi.
Llego a mi oficina y frente a
la puerta ya se encuentra Ino con una bolsa, me sonríe y yo devuelvo el saludo
con la mano.
– Te ves terrible – me dijo
con una sonrisa a lo que yo solo puedo contestar
– Gracias – dije de forma
sarcástica
– Tsunade-sama me dijo que querías
verme hoy temprano para algo urgente – dijo dándome la bolsa, dentro habían…
tomates, menos mal me los trajo picados y con limón, así son más apetecibles.
– siempre te veo temprano Ino
– conteste entrando a la oficina
– sí, pero, bueno… dime ¿qué
es lo importante? – pregunto siguiéndome el paso
– Bueno, he pensado en
transferirte – le conteste naturalmente
– ¿transferirme? – su cara palideció,
creo que está malinterpretando las cosas
– hablo de cambiarte de la
clínica, trabajaras directo para mi
– ¿de verdad? ¿Me aumentaras
el sueldo verdad? – pregunto luego de salir de la luna
– sí, serás asistente de
dirección
– ¿que? -- reaccionó de pronto
-- ¿Eso significa que llevare el registro del archivo? – pregunto con cara de
espanto
– Si – conteste rápido antes
de que comenzara a gritar como la loca que sé que es
– ¿estás loca? – Al parecer no
sirvió de mucho cortar su momento de locura – ¿Sabes cuantos pacientes se
atienden diariamente?
– Con el archivo de la clínica
no tenías problema – le reclame cruzando los brazos
– sí, ¿pero ¿qué comparas? En
la clínica llevamos si acaso 5 pacientes al día, en el hospital son esos mismos
5 en una hora, si no es que mas
– no exageres, además tendrás
ayuda, tu solo me pasaras los que te den que tenga que ver yo misma
– Creo que eso suena mejor –
se calmó de repente
-- además te transfiero porque
me has ayudado mucho estas semanas – las lágrimas comenzaron a salir e mis ojos
– no podría vivir sin ti – malditas hormonas
– No sigas, me sonrojo – Ino e
abrazo y yo deje de llorar
– Vamos Ino, acepta – dije una
vez que termino el abrazo
– Por supuesto – me sonrió
– Bien, empiezas hoy – dije
saliendo de todo drama y volviendo a la compostura
– ¿que? ¿Y mis cosas?
– pediré que pasen todo a tu
nuevo escritorio
– gracias
Semana 8
Otro día más, de nuevo las náuseas,
¿Cuánto tiempo duraran? Me pregunto ¿cómo habrá pasado mi madre su embarazo
conmigo? Dicen que madre e hija pueden llegar a tener embarazos parecidos,
aunque… supongo que también puede ser que sea parecido al de la madre de su padre,
pero… eso es algo que no puedo saber.
Ahora que lo pienso ¿Qué le diré
a este niño cuando me pregunte por su papa? Creo que debí preguntarme todo esto
cuanto tome esta decisión, bien, como todos los días creo que debo seguir.
Debería pedirle a alguien que
se mude conmigo, he tenido algunos mareos y hasta desmayos, lo bueno es que los
desmayos me han tocado cuando estoy cerca de alguien, ya ni siquiera puedo
conducir, Ino pasa por mí todas las mañanas, creo que ya le he pedido
demasiado.
- ohaio fentrona! – escucho
que gritan desde fuera y enseguida el sonido del claxon se hace presente, es
hora de salir
- buenos días Ino – contesto
un poco cansada
– ¿no has podido dormir?
– Tengo mucho calor por las
noches – esos bochornos me están matando
– Es normal, no te preocupes,
pronto pasara – me consoló, pero eso ya no es suficiente
– ¿tú crees?
– claro, dicen que los
síntomas desaparecen después del cuarto mes
– Para eso todavía me faltan
dos meses más – dije con cansancio y molestia
– por cierto, creo que me
mudare contigo
Solo sonrió, no por nada es mi
mejor amiga, me ha leído la mente Jejeje
Semana 12
Esta mañana me levantado un
poco mejor que semanas anteriores, por fin las náuseas matutinas han
desaparecido, pero no puedo decir del resto del día, aún hay alimentos que con
olerlos me causan las más terribles y fastidiosas nauseas que jamás he sentido,
he bajado 5 kilos estos tres meses, pero según Tsunade-sama es totalmente
normal que pierda peso los primeros meses.
Hablando de Tsunade-sama, por
fin me ha levantado su ley del hielo, debo decir que durante todo este tiempo
no me dirigió la palabra, bueno, como ella lleva el seguimiento de mi embarazo
ha tenido que verme y hablarme para decir o preguntar solamente lo necesario.
Ino se ha mudado conmigo y
realmente ha sido una gran ayuda, cuando me escuchaba levantarme a vomitar,
ella enseguida me buscaba un vaso con agua y hasta de vez en cuando sostenía mi
cabello… cumplió uno que otro de mis antojos… y hasta aguanta mis cambios
repentinos de humor, aunque claro, no todo es miel sobre hojuelas pues hemos
terminado peleando muchas veces y hasta me amenazó con renunciar. De verdad
agradezco tenerla de mi lado
Aun no se me nota el embarazo,
apenas un bultito y eso cuando mi abdomen esta descubierto, pero eso a la cerda
no le importa, ella dice que ya parece que me he comido un balón de voleibol.
Me pregunto ¿qué será? Hoy es
mi primer ultrasonido.
– y… ahí esta
– ¿Dónde? – mire la pantallita,
pero solo alcance a ver algunas manchas
– Ahí – Ino me señalo una
pequeña mancha con forma de frijol
– No veo nada – entrecerré los
ojos
– esa es su cabeza y ese su
cuerpo – señalo unas partes de la pequeña mancha
– ¡ya lo vi! – grité der
alegría una vez que le vi la forma a lo que ella me decía
– Sakura, has hecho miles de
ecografías, ¿cómo es que no distingues a tu propio hijo?
– ¡porque soy una mala madre!
– las lágrimas comenzaron a salir de mis ojos
– claro que no… no vayas a…
– Buaaaaaaa no merezco ser
mama – comencé a llorar como magdalena
– frentona cálmate – Ino
comenzaba a ponerse nerviosa
– Buaaaaaaa ya no lo veo –
creo que había entrado en crisis
– ahí está, ni siquiera se ha
movido tanto
– cerda, ¡abrázame!!
– odio tus cambios de humor
Sakura
– ¡entonces sal de aquí! –
deje de llorar y le grite enojada
– y ahora estas enojadas – Ino
cruzo los brazos y seguimos con el ultrasonido
Semana 25.
Y de repente… bum aparece la
panza… estoy en mi quinto mes, todas las náuseas, mareos y desmayos se han ido totalmente,
aunque todavía quedaron los antojos y los cambios de humor… no he podido dormir
bien por la panza y toda la noche sufro de bochornos.
Bueno, algo es algo… ¡por fin puedo
comer de todo!
Ayer tuve mi segundo
ultrasonido, los latidos de su corazón son de las cosas más maravillosas que
puedo escuchar, me han dicho que es una niña, muy saludable he de decir. No
puedo dejar de ver esas pequeñas fotografías que, aunque son difíciles de
apreciar y distinguir, para mí son hermosas.
- Sakura, quería pedirte un
enorme favor – Ino entro a mi oficina de repente
– pide lo que quieras Ino, hoy
estoy de muy buen humor
– quiero mis vacaciones
– ¿que? ¿Porque? – no puede
irse
– Bueno, estos meses han sido
un poco… laboriosos – se llevó la mano a la nuca
– no puedes tomar vacaciones…
eres mi mano derecha, mi hermana del alma, mi mejor amiga – insisto, no se
puede ir
– ya no has tenido desmayos o
nauseas así que ya no hay peligro de que te quedes sola unas semanas
– hablas de que también te
iras de mi casa – va a dejarme sola, no se puede ir
– solo serán unos dos meses
– ¡no puedes! ¿Quién cumplirá
mis antojos? – bien, creo que eso ya es demasiado, pero no quiero quedarme sola
en casa
– se eso hablo frentona,
siempre quieres que salga a buscar algo a media noche
– ¡pero mis tomates! – grite
desesperada
– ¿eso los puedes comprar por
kilos sabias? – me dijo cruzando los brazos
– sí, pero no estarían frescos
– hice un puchero
– Tsunade-sama dijo que podías
ir a pasar los últimos meses a su casa, ella podrá ayudarte
– no
– no puedes decir que no
– No – sentencie y ella solo salió
de la oficina
Semana 30
Ino ha estado enojada desde
que le negué las vacaciones, se ha vuelto a mudar a su departamento y bueno,
estoy sola de nuevo en casa, debo recalcar que la casa donde vivo no es
departamento, es la casa de mis padres, demasiado grande para mí, lo sé, pero
no he podido venderla como me lo sugirió Tsunade-sama, algún día se la dejare a
mis hijos, como papa y mama me la dejaron a mí.
Ya casi en mi 7mo mes los
antojos han ido disminuyendo, mis cambios de humor siguen igual… he disminuido
las horas de trabajo a petición de mi maestra y estoy durmiendo mucho por las
noches y tardes.
Hoy me llegaron informes muy
importantes del hospital Mangekyo, es uno de los hospitales privados más
importantes de Japón, hemos llegado a transferir pacientes que necesitan
cirugías cerebro-vasculares muy importantes pues cuentan con el mejor cirujano
en esa área… Uchiha Itachi.
Kakashi Hatake fue uno de mis
maestros en la universidad, muy buen médico, pero un vago de primera, cuál fue
mi sorpresa al descubrir que es director del hospital Mangekyo incluso llego a
pedirme que trabajara para él, pero yo ya tenía una meta planeada.
Bien, regresando a mi tema
principal, me llegaron los reportes de los pacientes transferidos del último
mes y tengo que mandarles los míos lo antes posible.
– Ino, ¿puedes venir un
momento por favor? – hable por el intercomunicador
– Lo siento señorita, pero Ino
no ha venido a trabajar – me contesto una extraña voz
– ¿quién eres tú?
– su remplazo
– ¿reemplazo? – algo empieza a
olerme mal
– Tsunade-sama me pidió que me
presentara en esta área durante la ausencia de Yamanaka-san
– ¿Tsunade?
– así es
– Llama entonces a Shizune por
favor – dije y colgué
Tsunade? Porque Tsunade me
habrá mandado un reemplazo, a menos que… no se atrevería
– Tsunade-sama – marque a la extensión
de mi mentora y enseguida me contesto
– Sakura
– ¿dónde está Ino?
– le di sus vacaciones
– pero la necesito aquí
– Es justo que se las des, yo
se las había programado para este mes cuando aún trabajaba en la clínica, ella
ya tenía planes – se escuchaba enojada
– Pero… -- estaba a punto de
reclamar
– ella ya te ha ayudado mucho
Sakura, no puedes hacerle esto
– lo sé, pero…-- la culpa
comenzó a invadirme
– sé que en ese momento
estaban hablando tus hormonas y tu orgullo, no tu… ella también lo entiende
– lo sé, gracias
Me porte mal con mi mejor
amiga, lo sé y se merecía de verdad esas vacaciones – suspiro – espero que Shizune-san
me pueda ayudar
– Sakura-chan? – sonó la voz
desde el teléfono
– Shizune, necesito que me
hagas un enorme favor – hable ya más tranquila con el asunto de Ino
– lo siento Sakura, pero hoy
estoy repleta de trabajo, no puedo ir a tu oficina
– necesito que alguien lleve
los reportes de traslados a Mangekyo
– manda a Ino-chan
– Ino no vino a trabajar
– manda a alguien mas
– son papeles importantes, no
puedo mandar a cualquiera
– llévalos tu
– ¿yo? Pero…-- no puedo ir yo,
no con esta panza
– lo siento Sakura, tengo que
colgar
– Shizune-san por favor… -- me
colgó
Demonios, tendré que ir a
dejarlos yo misma, después de que los mareos y desmayos se fueron pude regresar
a manejar, pero con esta barriga que ha ido creciendo es un poco incómodo,
espero que no haya inconvenientes. Salgo del hospital directo al
estacionamiento y tomo mi auto, llevar los reportes no es lo que hago
usualmente pero talvez pueda hablar un poco con Itachi-san o Kakashi-sensei y ponerme
al día, puede ser divertido.
Bien, ya estoy aquí, vamos de
una vez a lo que he venido… ¡sí! Hay un lugar cerca de la entrada, ¡ventajas de
estar embarazada! Puedo estacionarme en los espacios más cerca, contenta me
bajo del auto, pero…
¡PUM!
¡Hay no, acabo de pegarle al
auto de al lado!
– ¡que es lo que te pasa! –
escuche una voz masculina provenir del otro auto
– lo siento mucho, yo… no me
di cuenta de la distancia y…-- bajé del auto y me dirigí a hablar con el hombre
– Ya no importa – contesto el
al verme
– te pagare… ¡lo prometo! –
trate de enmendar mi error
– Dije que no hay problema –
creo que comenzó a fastidiarse
Wow de verdad que es guapo,
sus cabellos negros son brillantes y esos ojos oscuros… creo que es amor a
primera vista… ¿de qué rayos estoy hablando? Soy una mujer embarazada, no puedo
andar ligando con cuanto hombre se me cruce, malditas hormonas
– ¿me estas escuchando? –
escuche que pregunto
– ¿he? – así parezco toda una
tonta, ¿cómo pude desviar mi atención?
– dije que no tienes que
pagarme, no fue más que el golpe, ni siquiera se nota – acaso no le importa el
golpe que le di a su auto, se ve que es un último modelo
– ¡hay! – creo que acaban de
patearme desde dentro jeje
– ¿estás bien? – se preocupó
el joven
– Es solo que se movió -- sonreí
– ¿se movió? ¿Que? – creo que
es normal que no entienda de que hablo
– mi bebe -- explique
– ¡oh! No había notado que tu…--
trato de explicar
– ¿es enserio? Cualquiera se
fijaría primero en la panza – enserio creo que está mintiendo
– Es solo que… no ha sido un
buen día -- su semblante cambio totalmente una vez que dijo eso
– ¡ow! Paso de nuevo – y ahí está
nuevamente esta niña haciéndose notar
– ¿se movió? – pregunto
curioso
– Sí, esta vez dio una patada,
creo que le caes bien – le dije sonriente
– ¿porque dices eso? – pregunto
el, parece una persona seria
– Bueno, parece reaccionar a
tu voz, nunca me había pasado con nadie – y es cierto, nunca antes me había
pasado que pateara ante la voz de alguien
– ¿reacciona a mi voz? Pero es
la primera vez que te veo – de verdad he de parecer una loca psicópata frente a
el
– Sé que es extraño, pero
siento que es como si ella te conociera – respondí casi escondiendo la cara
– ¿ella? – instintivamente
mire el reloj y caray que era tarde
– ¡por kami! ¡Tengo que irme!
Me están esperando – cerré la puerta del auto que aún estaba abierta y corrí en
dirección al hospital
– Sí, adiós – escuche que él
dijo
– Por cierto, mucho gusto en
conocerte, soy Sakura – me detuve un momento y me despedí agitando la mano
Lindo chico, etto… ahora que
me doy cuanta no le pregunté su nombre y yo le dije el mío, ¿Qué clase de mujer
le da su nombre a un desconocido así porque sí? Pues creo que yo.
Este hospital es hermoso, no
por nada es privado, solo los más ricachones vienen aquí por voluntad propia,
cuando nosotros hacemos las transferencias tenemos que pagar los gastos del
paciente y el seguro nos paga a nosotros, es algo complicado, pero bueno para
el hospital pues nos da una muy buena reputación que nos hagamos cargo de todo
para el bienestar de los asegurados.
Bien, tengo que buscar a
Kakashi-sensei o en su defecto a Itachi-san, a él solo lo he visto una vez
durante una cirugía, para ser tan joven es muy buen cirujano, lástima que sea
casado, o eso escuche.
– Hola Tenten – salude a la
secretaria de dirección
– Hola Sakura-san – como
siempre ella sonriente
– has visto al vago de
Kakashi? – pregunte
– de hecho, hoy si se presentó
a trabajar, tuvo una urgencia familiar o algo parecido
– mmmm me puedes comunicar
entonces con Itachi-san por favor
– Él está en el mismo caso,
Itachi-san es sobrino de Kakashi-san – que pequeño es el mundo
– ¿de verdad?
– Si… pero… mira ahí vienen –
dijo y voltee a ver a los dos que venían caminando
Parecen preocupados y…
molestos, creo que llegue en un muy mal momento
– Kakashi-sensei – salude una
vez estuvo frente a mi
– ¡yo! Sakura, ¿qué te trae
por aquí? – saludo despreocupado
– traje los reportes del mes
– ¿tú misma? Que privilegiado
me siento, pero creo que has engordado, deberías cuidar tu dieta – díganme que
no me dijo lo que creo que dijo
– tío, creo que eso no es por
la comida – hablo por primera vez el Uchiha a su lado, creo que me recuerda a
alguien, ¿pero a quién?
– buenas tardes Itachi-san
– y quien es el afortunado mi
pequeña Sakura?
– bu-bueno de he... de hecho…
– comencé a tartamudear
– creo que no deberías hacer
esa clase de preguntas – salvada por la campana
– bien, bien, vamos a mi
oficina y discutimos los pormenores de todo el tiempo sin vernos
– hai
Entramos a la oficina y
discutimos sobre los casos del hospital y la clínica, fue muy divertido ver a
mi sensei de nuevo y conocer a Uchiha Itachi, resulta que si son ciertos los
rumores de que se casó, lastima chicas, e incluso espera a su primer hijo,
espero se conozcan su bebe y el mío y sean buenos amigos, seria grandioso. Hace
mucho que no me reía tanto, debo venir más seguido.
Todo lo que trae consigo el
embarazo -suspiro- y todavía me faltan 10 semanas
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