Cuando una persona...

La vida es una escuela en la que hay que aprender leccióntras lección y cada vez son mas difíciles, duras y también son cada vez mas importantes... yo acabo de aprender una... Cuando una persona se enamora... no escoge de quien lo hace, no siempre dura lo que quieres y tambien... el amor conyeva muchas responsabilidades y a veces se debe sufrir para encontrar alguien mejor

4 nov 2015

Purificado por el fuego cap: 3 (bleach)



INVESTIGACIÓN


En una tienda de variedades ubicada en la ciudad de Karakura un grupo de personas platicaba con un hombre de cabello rubio con un sombrero a rayas y vestimenta casual.
– Urahara – saludo el albino al hombre que tenía frente a si
– Hitsugaya taicho, que milagro que viene por aquí (N/A: vine a traerle este humilde regalo… ¿no gusta pasar a tomar una tasita de café?... ¿no será mucha molestia?… claro que no pase usted… después de usted jajaja el chavo del ocho, no me pude resistir)
– Es una misión –  limito a decir el capitán con su típica mirada seria esperando que la respuesta fuera suficiente para el hombre pero conociéndolo el querría saber un poco mas
– hace seis años que no se le ve por estos rumbos –  insistió el rubio tapando su indiscreta sonrisa con el abanico que acostumbraba a llevar siempre consigo
– Es un asunto complicado – dijo casi en un suspiro el albino
– Por supuesto… - contesto Urahara - y ¿quiénes son sus amigos? –  pregunto mirando a los dos jóvenes shinobi detrás del capitán
– Vienen del mundo shinobi, están perdidos – contesto el capitán volteando a ver también a los chicos que solo saludaban con la mano y una pequeña sonrisa en los labios
– Algo así – dijo Takeshi en un suspiro cansado y con la mirada baja
– ¿el mundo shinobi? – pregunto curioso Kisuke a lo que los chicos asintieron con la cabeza y este sonrió tras su abanico –  interesante
– Espero que puedan quedarse aquí por unos días – dijo Toshiro y todos voltearon a verlo de nuevo
– siempre son bienvenidos los clientes –  contesto el rubio, su sonrisa tomo un aire tenebroso para los presentes
– ¿Clientes?- pregunto en un susurro Hikari a Takeshi
– Pasen, pasen – dijo Urahara alentando a los presentes a entrar a la tienda con el movimiento se su abanico
– Presiento que esto es una clase de trampa – dijo Hikari tomando del brazo a Takeshi y entrando detrás de Toshiro y Matsumoto
– yo también – contesto en un susurro Takeshi con una pequeña gota de sudor en la nuca
Una vez adentro
– ¿Gustan una taza de té? –  pregunto Urahara a sus visitantes con la tetera en manos
– Si, gracias – contestaron los presentes
– Tomen asiento –  señalo el rubio a una pequeña mesa redonda al centro de la habitación en la que estaban
Todos se sentaron alrededor de la pequeña mesa y platicaron amenamente por un rato hablando de lo nuevo en la sociedad de almas o de las cosas que hacían en el mundo shinobi, técnicas y de más que parecían del interés de Urahara como hombre de ciencia que era
– Necesito hablar con Matsumoto de algo importante –  dijo levantándose de la mesa una vez terminado su te el capitán – ¿puedes prestarme alguna habitación desocupada?
– claro, pueden pasar a cualquier habitación que guste capitán –  contesto Urahara
– Gracias –  dijo el albino saliendo de la habitación seguido de la rubia teniente
– Con permiso –  se despidió de todos Rangiku seguida por las miradas de los tres restantes en la habitación
En otra habitación
El Hitsugaya cerró la puerta de una habitación con paredes café y tatami verde totalmente vacía, suspiro ante lo que iba a platicar con su teniente, que parecía perdida en sus pensamientos de lo feo y simple que era la decoración en la tienda para los gustos de una mujer como ella
– y bien Matsumoto? – comenzó el capitán
– que sucede taicho? – pregunto una desatendida Rangiku a lo que el albino solo frunció el seño
– ibas a contarme sobre los Kurosaki – dijo en un suspiro Toshiro
– porque su interés taicho? – miro a su capitán con una pícara sonrisa
– Por algo sucedido hoy –  atino a decir el capitán –  no daré más explicaciones
– no será que solo quiere saber de Karin-chan? – La rubia acentuó más su sonrisa y se acercó al albino dándole empujoncitos con el codo – ¿he, he?
– MATSUMOTO!! – la vena en la frente del joven albino creció a niveles descomunales dando un grito que retumbo en toda la tienda
– Bien, bien taicho, no se esponje… –  dijo calmadamente la teniente sacudiendo las manos frente a si, el capitán recobro la postura y acomodo su haori –  esto es lo que se… – suspiro y tomo aire – hace seis años Kurosaki Ichigo dejo su vida en Karakura para ser nombrado capitán del octavo escuadrón del Gotei 13
– Eso ya lo sé Matsumoto –  dijo el joven presente cruzando los brazos
– espere taicho…–  regaño la rubia –  Ichigo inicio una relación formal con Kuchiki Rukia con la cual se casó hace tres años y tiene una pequeña llamada Natsuki de dos años de edad y su gemelo Souta –  dijo con una sonrisa y haciendo ademan de estirar las mejillas de los pequeños mencionados a lo que el albino solo atino con negar con la cabeza –  Kurosaki Isshin se quedó en la ciudad con sus dos hijas menores –  menciono levantando el índice - pero exactamente hace un año se encontró a su difunta esposa en el Rukongai y dentro de poco se mudara al seireitei con ella –  corazoncitos aparecieron a su alrededor mientras juntaba las manos frente a su pecho – donde tomara lugar como capitán del escuadrón trece cedido por Ukitake Jūshirō quien se retiró para ser solo consultor del capitán-comandante – respiro agitadamente luego de decir todo lo anterior casi de corrido
– Eso también ya lo sé Matsumoto – dijo el capitán con el ceño fruncido
–  espere, aun no acabo –  volvió a tomar aire –  las gemelas tienen permiso de entrar al seireitei con su familia a pesar de no ser shinigami pero se negaron pues quieren terminar sus estudios en el mundo humano –  Toshiro pareció poner especialmente atención cuando las Kurosaki fueron nombradas por su teniente –   Su hermano y su familia visitan Karakura cada fin de semana. Las Kurosaki estudian medicina, Yuzu-chan pediatría y Karin-chan terapia física. Ambas tienen una gran cantidad de reiatsu pero hasta la fecha lo tiene controlado y no han dado problemas con respecto a ese tema.
– ¿es todo? –  pregunto Toshiro esperando que hubiera algo más que decir por parte de su teniente quien llevo el dedo índice a su barbilla tratando de recordar algo mas
– bueno… –  agrego la rubia – Karin-chan ha ganado tres veces consecutivas y de manera invicta el campeonato de videojuegos en Karakura con su compañero Yukio Hans Voralberna, Yukio-kun visita a las Kurosaki muy seguido y parece tener una relación con… –  fue interrumpida por la venita en la frente de su capitán
– no te pregunte sobre Voralberna Matsumoto – dijo en un tono malhumorado el joven albino
– si pero…
– Es todo lo que quería saber –  interrumpió para después salir por la ventana y sentarse en el tejado de la tienda pensativo sobre todo lo que acababa de escuchar
– Está bien taicho –  dijo la ya sola Matsumoto en un murmuro
Mientras tanto tras la puerta
– no deberías estar escuchando conversaciones ajenas... regaño un joven azabache a su novia que escuchaba la conversación del capitán y la teniente con un vaso apoyado en la puerta
– Solo quiero saber quién es Karin Kurosaki –  contesto la pelirroja hincada con el vaso en la oreja
– Yo puedo decírtelo – escucharon ambos detrás de ellos y la piel se les erizo de pies a cabeza, los dos se incorporaron mientras la chica escondía tras de sí el vaso de cristal
– El sombrerero loco –  dijo la pelirroja a lo que el rubio solo le sonrió
– llámenme Urahara Kisuke
– Urahara-san claro – dijo Takeshi
– Vengan conmigo, les platicare la historia de los Kurosaki – Urahara comenzó a caminar por el pasillo de nuevo hacia la estancia donde una vez allí empezó a contarles a ambos lo ocurrido con los Kurosaki
Varios minutos después
Los tres presentes sentados alrededor de la pequeña mesa quedaron en silencio después de oír la historia de Isshin Kurosaki y su hijo como shinigami sustituto de la sociedad de almas
– así que Ichigo ha sido el héroe de la sociedad de almas por largo tiempo – dijo Hikari cruzando los brazos algo pensativa
– Me suena a cierto rubio – le respondió con una sonrisa el azabache a su lado a lo que la pelirroja solo sonrío
– sí, él es el héroe de Konoha
– Entiendo que Ichigo y su padre son grandes shinigami – comenzó a plantear Takeshi levantando el dedo índice
– pero que tienen que ver con Karin y Toshiro? Pregunto Hikari siguiendo la duda de su compañero
– Bueno – comenzó a explicar Urahara –  Karin-chan y el capitán Hitsugaya se encontraron varias veces durante todo lo acontecido y se hicieron grandes amigos – acomodo su sombreo ocultando más su mirada – algunos piensan que incluso fueron algo más que amigos
– Que tierno –  dijo la Uzumaki con las manos juntas frente a ella, ojos brillantes y corazoncitos flotando alrededor
– Sin embargo la sociedad de almas prohíbe las relaciones entre humanos y shinigami –  los corazoncitos se rompieron cuando termino esta frase –  es por eso que el capitán no gusta de venir a este mundo
– ¡que crueles! –  dijo Hikari con cascaditas en los ojos
–  estas bien Hikari? –  pregunto Takeshi al ver a la chica a loa chica llorando cual magdalena, la única vez que la había visto así fue cuando su personaje favorito murió en el manga que más le gusta (¡¡¡¡sabes a quien me refiero!!!! ¡¡¡Eres un malvado!!! – Respiro – Ok ya me calmo)
– ¿cómo pudieron hacerle eso a Shiro-chan? – decía la Uzumaki aun con los ojos llorosos, mientras los otros dos solo la veían con una gotita en la nuca que iba haciéndose más grande
Mientras tanto en el tejado de dicha tienda un joven de cabello blanco sufría un tic nervioso en la ceja por alguna extraña razón, se encontraba sentado con los brazos cruzados y ojos cerrados
– ES HITSUGAYA-TAICHO!!! – grito a los cuatro vientos el albino mientras se ponía de pie, levantaba los puños al cielo y abría los ojos frunciendo el ceño a mas no poder.
De regreso a la platica
– ¿que fue eso? – preguntaron los tres presentes al escuchar un sonoro grito provenir del exterior
–  Debe ser el viento – dijo Urahara al no encontrar el provenir de dicho sonido
– y a todo esto, no se supone que debería ser un asunto personal de Toshiro? – pregunto curioso Takeshi mientras la pelirroja trataba de calmarse un poco
– Bueno, su teniente no sabe guardar secretos – dijo como si nada el rubio del sombrero a rayas
– debe ser muy frustrante para el – afirmo el azabache con la cara sombreada
– ¿cómo se enteraron todos? – pregunto ya más tranquila la Uzumaki
– Bueno pues – contesto Urahara – por esto – y de la nada saco una revista con “SeireiTime” como título – es la revista más popular de la sociedad de almas escrita y editada por la misma Rangiku – Urahara sonreía enormemente tras su abanico – yo tengo la suscripción anual
- ¿que? – los dos jóvenes tenían la nuca llena de gotitas ante el orgullo de Urahara por no perderse los chismes de la sociedad de almas
- “la historia de amor de Shiro-chan” – leía el título de un articulo la Uzumaki mientras ojeaba la dichosa revista – aquí viene todo, no puedo creerlo – seguía leyendo – la nueva pastelería de Kuchiki Byakuya, EL EMBAJADOR DE ALGAS” – aguanto la risa con respecto a una de las ilustraciones de los dichosos pasteles – ¡¡Kyaaa esto debería estar en otra clase de revista!! – grito al llegar a la página central y cerrar la revista de golpe con la cara tan roja como un tomate
En otra parte de la ciudad
Dos jóvenes iban por las calles de Karakura con algunas bolsas de mandado en las manos, la chica era de cabello negro y ojos de igual color mientras su acompañante era un rubio muy apuesto de ojos color esmeralda y mirada aburrida, ambos se detuvieron al llegar a una casa que portaba el letrero “clínica Kurosaki”
–  A Yuzu le va a dar un infarto – hablo la de cabello negro una vez llegaron a la puerta de la residencia
–  Si –  afirmo el joven a su lado –  nos tardamos demasiado
–  ¿comprenderá si le decimos que fue lo que paso? –  Karin realmente no deseaba decirle lo sucedido a su hermana, se notaba nerviosa al respecto pues Yuzu había sido más de una vez la razón por la que ella había podido superar todo gracias a su apoyo y no deseaba causarle más tristezas por verla decaída de nuevo
– será mejor inventar alguna otra cosa ¿no crees? –  sugirió el rubio y Karin le agradeció el apoyo con la mirada
–  Supongo que tienes razón –  dijo en un suspiro
– entremos o se hará más tarde y comenzara a preocuparse –  le dijo Voralberna para después tomar la perilla de la puerta y abrirla
Una vez dentro
–  Ya llegamos – anuncio la pelinegra su llegada junto a Yukio
–  Karin-chan mira la hora –  se escuchó acercarse una voz desde la cocina
– ya se – suspiro la pelinegra – nos tardamos demasiado – continuo despreocupadamente mientras su gemela la revisaba de pies a cabeza
–  ¿surgió algún problema? –  la miro curiosa un poco inclinada a lo que la pelinegra comenzó a ponerse nerviosa y hubo un momento de silencio
–  Tu hermana se torció el tobillo mientras cruzaba la calle – hablo Yukio después de un rato dejando así el silencio de lado
–  Yukio! – regaño la Kurosaki de ojos oscuros mientras la otra chica lo miraba pidiendo una explicación
–  Tienes que decirle – dijo Yukio a Karin –  es por eso que tardamos – siguió contando el Voralberna con su cara seria de siempre – esperamos hasta que pudiera caminar – comenzó a caminar hacia la cocina para dejar las bolsas – ya sabes lo terca que es que no quiso que la ayudara – dijo ya desde la cocina
–  Karin-chan – la castaña miro a su hermana pidiendo una afirmación
–  Es cierto – dijo en un suspiro de alivio y su hermana pidió le mostrara el tobillo con la mirada
–  Déjame revisar – hablo Yuzu tomando el tobillo entre sus manos
–  no te preocupes, compre una venda y me la puse, ya está mucho mejor – dijo la pelinegra moviendo el pie en manera circular para que su hermana viera que estaba bien.
–  Está bien – dijo Yuzu un poco indecisa –  lo bueno es que ya están aquí - suspiro
–  Si – sonrió Karin
–  Me pondré a cocinar o nunca terminare – sonrió Yuzu y camino de nuevo a la cocina mientras Yukio regresaba con Karin a la estancia
–  Yukio dijimos que inventariamos otra cosa – lo regaño en un susurro la pelinegra una vez lo tuvo a su lado
–  No tuviste que mentir del todo – contesto este de manera despreocupada viendo a la castaña que sonreía desde donde estaba
–  Lo bueno es que no pregunto más – Karin se relajó un momento
–  supongo
–  Iré a ayudarla con la cena – Karin comenzó a caminar para ayudar a su hermana
–  ¿puedo ayudarles en algo? – pregunto el rubio
–  Solo ponte cómodo – sonrió –  te avisare cualquier cosa
–  ¡Karin ven a darle un abrazo a tu padre! – de la nada salió un hombre de mediana edad dispuesto a darle un gran abrazo a Karin, tenía cabello y ojos negros, portaba una bata de medico con una playera floreada debajo
– ¡¡cállate viejo loco!! – la pelinegra estampo la planta del pie a la cara del hombre que recién llegaba para que este saliera volando a la pared contraria, el hombre se repuso rápido del golpe y miro al chico que estaba con su hija
– ¡pero si mi segundo hijo también está aquí! – rápidamente se puso de pie y corrió a abrazar al rubio que solo puso cara seria ante el acto.
– Yukio no tienes que dejar que te trate así – hablo la pelinegra – puedes golpearlo a libertad
– Prefiero solo esperar a que pase – le contesto el joven que seguía siendo estrujado por Isshin
–  Papá – hablo calmadamente la chica presente – el hecho de que alguien salga con uno de tus hijos no te da derecho a estrujarlos como osos de felpa – más sin embargo el hombre al que le hablaba ahora lloraba frente a un enorme poster en la pared
–  Masaki pronto tendremos más nietos – decía este con cascaditas en los ojos y una enorme sonrisa mientras que el rubio se acomodaba la ropa que su suegro le acababa de desacomodar
–  ¡¿me estas escuchando?! – grito Karin mientras una nueva patada se apoderaba del rosto de su padre
–  Déjalo Karin-chan – apareció Yuzu desde la puerta de la cocina – necesito ayuda por aquí por favor
–  Está bien Yuzu – Karin respiro y salió de la habitación para ayudar a su hermana mientras su padre se reponía y Yukio prendía la televisión para entretenerse un rato.
––––––––
Después de la cena las Yukio se despidió de las gemelas para retirarse a su casa no sin antes advertir a Karin que debía contarle a su hermana lo sucedido cuando sintiera que era el momento correcto ya que ella se preocuparía más si llegara a enterarse después
– Lo sé – fue lo único que contesto la pelinegra estando ya en su habitación.
Mientras tanto en una de las tantas habitaciones de la tienda de Urahara dos jóvenes se encontraban recostados en sus respectivos futones mirando con mucha atención el techo, como si algo interesante hubiera en este.
– ¿crees que este bien? – Pregunto la chica pelirroja con un deje de tristeza en la voz mientras llevaba los brazos bajo su cabeza – sigue allá arriba
– Él es muy fuerte – le contesto el chico a su lado tratando de animarla
– Puede serlo – hizo una pausa –  pero sabemos que las cosas como el amor son más difíciles
– Es cierto – le dio la razón el azabache
– parecía demasiado afectado con lo sucedido en la tarde
– sí, su reiatsu se descontrolo, pudo haber congelado toda la ciudad – bromeo pero sabía que  de no haber sido por la aparición de la teniente de verdad se habrían congelado
– Tú podrías descongelarla – contesto la Uzumaki con una risita
– Jeje sabes que no es cierto – suspiro el chico – nuestras formas de ataques son muy diferentes
– Se supone que tu elemento es el fuego – le contesto la chica con un puchero en los labios
– pero el posee la forma más poderosa del elemento hielo – le dijo volteando a verla, la luz se colaba por una pequeña ventana por lo que pudo ver la sonrisa que ella le dirigía desde su lugar – la diferencia es inmensa
– Puede ser – le dijo en un murmullo
– ¿qué vas a hacer? – pregunto el joven después de un momento
– ¿que? – dijo volteando a verlo de nuevo
– sé qué harás algo, siempre lo haces
– Creo que podemos buscar la forma de ayudarlo – miro de nuevo al techo
– Ya escuchaste que sus reglas prohíben que ellos tengan una relación – trato de hacerla entrar en razón
– es por eso que primero investigaremos si hay alguna forma de evadir esas reglas
– Tú y tus locas ideas – le dijo para después esbozar una sonrisa de complicidad – ¿cuando empezamos?
– Jejeje comenzaremos mañana – después de un rato ambos se dispusieron a dormir
En algún lugar cerca de otro lugar pero mucho más lejos que algún otro
– Creo que podemos empezar – dijo un encapuchado de sonrisa siniestra – ya tenemos el suficiente poder, manda a uno de los más grandes

– hai Okami-sama 

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