FUTURO
PERDIDO
– ¡Lo quiero de vuelta ahora ¡–
el séptimo Hokage brillaba con furia cuando fueron a informarle que uno de los
científicos del edificio de investigación había escapado con el pergamino que
guardaba todos los avances del último descubrimiento de Konoha.
– sí señor – casi tembló al
responder el oficial que había ido a dar la noticia – mandare a un grupo de
anbu ahora mismo – estaba a punto de irse cuando el Hokage lo detuvo.
– quiero al equipo 7 en la misión
– dijo este más calmado
– pero señor ellos no están
disponibles – contesto el oficial de la policía de Konoha
– llámalos, a los 3 – dijo el
Hokage – ahora
– hai – el oficial se despidió
y desapareció corriendo por la puerta de entrada
En los cuarteles generales de
la policía de Konoha se encontraba un rubio de ojos azules torturando… perdón…
haciendo exámenes físicos a los aspirantes a petición de su maestro, el cual
era jefe de los mismos.
El rubio vestía un pantalón
negro con rayas naranjas a los costados y una sudadera a juego con playera
blanca debajo de esta, estaba descalzo puesto que, hacia los ejercicios sobre
un tatami bien puesto, alrededor de la cabeza portaba la banda distintiva de
los shinobi de Konoha. Cruzo los brazos al ver que la mayoría de los aspirantes
no podía con sus ejercicios, sabía que eran buenos shinobi, varios de ellos
habían sido sus compañeros en la academia, pero su sensei le había pedido que
fuera los más estricto posible, solo quería a los mejores en sus escuadrones.
– si no son capases de
aguantar estos exámenes nunca formaran parte de la policía de Konoha, los
ejercicios de Sasuke-sensei son por demás peores – varios de los aspirantes
sudaron en frio cuando su instructor menciono aquello y decidieron mejor salir
de allí.
Un ANBU apareció de repente a
su lado tomando a varios de los presentes por sorpresa, claro que el rubio ni
se inmuto ante esto
– que quiere ahora el viejo? –
pregunto como si nada refiriéndose a su padre
– lo quiere de inmediato en la
torre Hokage – respondió el ANBU – es una emergencia – al decir esto último
Boruto resoplo y ambos desaparecieron en un puf.
En el hospital central de
Konoha Sarada Uchiha aplicaba el último examen escrito para los aspirantes a
medico de su madre, la chica estaba sentada en el escritorio del impecable
salón del área estudiantil del hospital, su mirada era de total aburrición,
recargo los brazos con un suspiro en el escritorio y apoyo la cabeza sobre
ellos.
– ¿no sé cómo mamá me
convenció de aplicar su examen? – se preguntó a sí misma en un susurro mirando
por la ventana – es tan aburrido – dicho esto un kunai salió volando se su mano
directo a la pared del fondo del salón – sal – dijo sin dejar de mirar a la
ventana
– ¿Quién? – pregunto una chica
de la última fila con la voz temblorosa
– el chico a tu lado – dijo
señalando al joven en cuestión, aun sin dejar de mirar un interés a la ventana
– yo no hice nada – contesto
el joven aparentando seguridad
– te vi – por fin Sarada
volteo a ver a todos dejando ver el sharingan en sus antes ojos negros
– pero... – dijo tembloroso el
chico
– sal antes de que te saque –
le desesperaba que trataran de justificarse ante ella siendo que sabían que no
podían engañarla
– si – de inmediato salió del
salón siendo seguido por la mirada de todos los restantes
– y que a nadie se le ocurra
ni de chiste a hacer trampa – la Uchiha resoplo y volvió a su posición de antes
Un puf se escuchó al lado de
ella, pero no dejo su posición
– por fin alguien viene a
sacarme de aquí – dijo levantándose de su asiento y estirándose un poco
– Hokage-sama pide su
inmediata presencia en la torre – después de decir esto Sarada desapareció
junto al ANBU en un puf, dejando a todos los estudiantes con la mirada llena de
confusión.
En la torre Hokage ambos jóvenes llamados estaban
de pie frente al séptimo, Boruto cruzaba los brazos con cara de fastidio
mientras Sarada estaba firme y atenta a las órdenes del rubio Hokage.
– Era mi día libre de misiones
viejo – reclamaba un rubio vestido de negro frente a uno vestido de naranja
– lo sé, pero esto es
prioridad – dijo calmadamente su padre
– entrenar a los novatos y ya,
incluso hasta podría decir que me divertía – seguía diciendo el joven de ojos
azules – ¿tenías que llamarme?
– no solo te llame a ti, aún
falta uno – Naruto no ponía atención a las reclamaciones de su hijo – Sarada
– si Hokage-sama – contesto
seriamente
– iras con Boruto tras el –
prosiguió el séptimo mostrando la fotografía de un hombre de alrededor de unos
40 años
– hai – contestaron ambos al unísono
– es un traidor – continuo el
Hokage – es de suma importancia que lo regresen con vida – los miro a ambos y
estos solo asintieron con la cabeza
– ¿porque nos mandaste llamar
a nosotros? – pregunto Boruto
– porque sé que sin importar
nada regresaran con el
– el ultimo está aquí
Hokage-sama – aprecio un ANBU trayendo consigo al último integrante del antiguo
equipo 7
– Mitsuki, eres miembro
importante del equipo de investigación, quiero que me traigas todos los
reportes del trabajo del este hombre – dio una carpeta a Mitsuki y este la tomo
abriéndola y revisando los datos que había en esta.
– si Hokage-sama – contesto y
salió al instante por la puerta de entrada
– vayan – dijo Naruto mirando
a los dos restantes y estos salieron inmediatamente
Pasaron los minutos y lo que pareció
ser una eternidad llego a su fin cuando Mitsuki apareció frente a él entregando
el reporte de lo que había estado investigando.
– hemos recibido la noticia de
que Aoki Hiroto ya está en custodia – informo al entrar Mitsuki – dentro de
unos minutos estarán de vuelta
– ¿Qué encontraste de él? –
preguntó abriendo la carpeta que le había entregado
– al parecer trabajaba en un
jutsu basado en las habilidades de un clan extinto
– ¿qué clan?
– el clan Jikan – Naruto había
investigado todo sobe los clanes que residían en la aldea que tanto quería para
así poder evitar que algo como lo que había sucedido con el clan Uchiha se
volviera a repetir, lastimosamente ese clan ya era uno de los que se habían
extinto antes de que el asumiera su papel como Hokage
– ¿cuantos eran? – pregunto
después de unos segundos.
– aún no sabemos con exactitud
cuántos más ayudaban – contesto con seriedad el chico – hemos encontrado hasta
ahora 15 nombres, pero seguimos investigando
– buen trabajo – dijo el rubio
cerrando la carpeta en sus manos – puedes retirarte, cualquier descubrimiento
nuevo avísame inmediatamente
Mitsuki salió de la oficina
del Uzumaki e inmediatamente después Sarada apareció por la puerta de esta con
algunos papeles en manos, mismos que entrego al séptimo.
– misión cumplida Hokage-sama
– dijo después de entregar su reporte
– ¿dónde está Boruto? –
pregunto con el reporte en mano, pero aun sin abrirlo
– dijo que regresaría al
cuartel – contesto Sarada
– siempre hace eso – resoplo –
nunca puede reportarse al término de una misión
– usted sabe que nunca le ha
gustado el papeleo –la pelinegra excusó a su compañero
Naruto sonrió ante la excusa
de la Uchiha, ella siempre buscaba la forma de encubrir al rubio de todas las que
hacia aun incluso cuando este ya era bastante mayorcito. La pelinegra lo miro
confundida ante el silencio que se formó después de aquella sonrisa, el rubio
tomo el reporte y lo abrió comenzando a leer.
– así que no opuso resistencia
– dijo después de leer
– Boruto dice que hizo
explotar una bomba y cuando el humo se disipo estaba inconsciente en el suelo –
explico la pelinegra
– ¿investigaron si no se
trataba de un señuelo?
– por supuesto Hokage-sama,
exploramos los alrededores
– iré a interrogarlo yo mismo
en cuanto despierte – Naruto dejo los papeles en el escritorio y miro a la
joven – tu misión está cumplida, puedes
retirarte – termino con una sonrisa
– hai! – la kunoichi se
despidió y desapareció en una nube de humo
Naruto termino de leer el reporte
y después de unos minutos salió de su oficina directo a las celdas de
interrogación.
– ¿Dónde está? – pregunto a
uno de los oficiales de la entrada
– en la celda 159 – contesto
el ninja poniéndose de pie
– bien, iré a interrogarlo –
dijo pasando de largo a la celda mencionada
– pero Hokage-sama – trato de
llamarlo el shinobi – Ibiki-san se encargará de eso en cuanto llegue
– que lo haga después de mi –
contesto sin voltear a verlo. Si bien Ibiki Marino ya era un ninja retirado,
era el mejor en cuanto a interrogatorios y Naruto no dudaba en llamarlo para
casos “especiales”
– claro señor
A las puertas de la celda 159
se encontró al que era su concejero número uno mirándolo fijamente, hizo una
mueca, de seguro Shikamaru ya sabía que en cuanto supiera que el traidor estaba
en las celdas saldría directo a interrogarlo, Naruto confiaba en su gente y
cuando algo así sucedía simplemente no podía evitar preguntarles el porqué.
– Naruto, ¿qué haces aquí? –
pregunto el Nara
– sal Shikamaru – dijo
seriamente mirándolo de frente – déjame solo con el – Shikamaru suspiro
resignado
– ¿estás seguro?
– si – el concejero se hizo a
un lado y lo dejo pasar, pero sin duda Naruto sabía que se quedaría en el
cuarto de al lado observando todo.
El rubio entro directamente hasta
posarse frente al hombre, estaba vendado casi de pies a cabeza, pero aun así
parecía bastante firme pues estaba de pie en una de las esquinas del pequeño
cuarto de paredes grises con apenas una mesa al centro y dos sillas de lados
contrarios.
En una de las cuatro paredes
que los rodeaba había un gran espejo que servía para que los del cuarto de al
lado pudieran ver todo lo que sucedida ahí
– ¿porque lo hiciste? –
pregunto una vez encontrándose de frente con el traidor
– pusieron como Hokage al más
idiota de todos – fue lo único que contesto el hombre
– eres de los mejores
investigadores de Konoha – Naruto había leído el reporte de Mitsuki y sabía que
gracias al hombre que tenía frente a él varios de los experimentos de Konoha
habían sido de total éxito – ¿porque echar todo a perder?
– ¿realmente crees que eche
todo a perder? – pregunto con sarcasmo el hombre – Claro que no todo es parte
del plan
– ¿qué plan? – pregunto
agudizando sus sentidos, sabía que cuando alguien decía algo así nada bueno
podía pasar
El tipo sonrió y en ese
preciso momento una explosión se escuchó en el edificio, las paredes comenzaron
a quebrarse.
– ¿que fue eso? – se preguntó
el rubio viendo como las paredes y el techo comenzaban a caer y el espejo
detrás de él se quebró dejando ver al Nara detrás de él cubriéndose con las
manos
– ¡Naruto – grito Shikamaru
llamando la atención del Uzumaki – tenemos que salir de aquí!
– ¿qué sucedió?
– todo se está derrumbando salgamos
de aquí
Shikamaru tomo al prisionero
atándolo con cuerdas de chakra para evitar que escapara e inmediatamente salió
junto a Naruto de ese lugar, una vez afuera el edificio quedo totalmente
destruido.
El hombre comenzó a reír
inmediatamente después, al principio su risa era leve, pero fue creciendo hasta
transformarse en fuertes carcajadas
– ¿tu planeaste todo esto? –
pregunto Naruto enfurecido, las celdas en las que interrogaban a traidores
estaban situadas debajo de las oficinas de la torre Hokage a petición de Naruto
y haber atacado precisamente ese edificio era una directa declaración de guerra
– ¿no me reconoces? – pregunto
sin responder a la anterior pregunta del séptimo – Por tu culpa todo mi clan está
muerto
– ¿todo tu… clan? – pregunto
esta vez Shikamaru
– murieron en la cuarta guerra
– respondió – donde tú eras el objetivo – señalo al séptimo con la mirada
– en esa guerra murieron
muchas personas – reclamo el rubio aun mirando los escombros de la torre – no
solo tu familia, muchos dieron sus vidas para lograr un futuro mejor – recordó
a Neji, los padres de sus amigos y muchos más muertos en el campo de batalla
– Naruto – el rubio volteo al
escuchar la voz conocida de su mejor amigo y eterno rival
– Sasuke, Sakura-chan – dijo
sorprendido viendo cómo se dirigían hacia él, Sakura cargando una enorme
barriga con ella
– ¿qué sucede? – pregunto
Sasuke mirando al prisionero que llevaban atado
– no te preocupes – dijo
mirándolo – está todo controlado, saca a Sakura-chan de aquí
– que conveniente, los tres
están aquí – dijo el tipo e inmediatamente y ante los ojos de los presentes
desapareció en una nube de humo
– Sakura, busca un refugio –
grito Sasuke a su esposa cuando el oponente desapareció de su vista
– si – dijo está soltando la
mano del Uchiha y dando apenas unos pasos
– no es necesario señora
Uchiha – escucho una voz frente a ella – pronto nada de esto existirá – frente
a la pelirrosa apareció un joven de no más de 25 años
– ¡Sakura ve! – volvió a
gritar Sasuke, pero el camino de Sakura se vio bloqueado por el recién
aparecido
– ¿quién eres tú? – pegunto
Shikamaru
– es el mismo tipo que tenían
atado – respondió Sasuke a su pregunta sin dejar de mirar a su esposa que
estaba apenas unos pasos delante de el
– pero el…
– su chakra es el mismo –
insisto Sasuke
– ¿nunca se pegunto porque
hacer explotar una bomba contra mí mismo Hokage-sama? – pregunto con sarcasmo
el joven – fue para que no pudieran suprimir mis habilidades con la estúpida
inyección que ponen a sus prisioneros – respondió el mismo su pregunta
– eso… es imposible – dijo
Sakura poniendo protectoramente sus brazos sobre su vientre – yo misma probé
infinitas veces esa inyección
– lo se señora Uchiha – volvió
a hablar el joven – por eso tarde tanto en lograr que mi formula funcionara,
debo decirle que es usted muy buena en lo que hace – seguía de pie frente a
Sakura
– tú no eres Aoki Hiroto –
dedujo inmediatamente Shikamaru
– por supuesto que no, ese
viejo me ayudo a entrar en el equipo de investigación – dijo tranquilamente – tome
su lugar en cuanto murió, una habilidad de mi clan
– tu clan – Sasuke sabía que
aquello no podía ser una coincidencia – ¿quién eres tú?
– Jikan Ryusei – dijo
sonriente
– el clan con el que
experimentaba el equipo de Hiroto – recordó Naruto
– exactamente – dijo Ryusei
por fin alejándose de Sakura – el comenzó los experimentos cuando me conoció y
yo los seguí cuando murió – siguió explicando – hasta hace poco no habíamos
hecho grandes avances – dijo con una extraña mirada – pero ahora puedo
reescribir la historia y revivir a mi familia
– ¿revivir? – pregunto Naruto
y todos tomaron pose de batalla, Sakura siendo protegida por los tres restantes
– miren lo que está a su
alrededor – dijo haciendo varias poses de manos desconocidas – porque el futuro
está a punto de cambiar – al terminar de decir eso un aura de chakra fucsia lo
rodeo.
Naruto inmediatamente invoco
el poder de Kurama envolviendo a los demás en el para poder protegerlos, pero
poco duro pues el aura de Ryusei se expandió hasta cubrir todo a la vista, lo
último que el rubio y compañía pudo ver fue la enorme sonrisa burlona de Ryusei
antes de que todo desapareciera en un destello.
.-.--.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
– Sarada quita esto, tengo que
ir a ayudar – decía desesperado Boruto dentro del Susano de Sarada
– no seas idiota Boruto –
reprimió la pelinegra – esto nos protegerá del jutsu del enemigo – aseguro –
tenemos que aguantar un rato aquí hasta que se disipe
– ¿y eso cuanto tardara?
– no lo se
Fuera del jutsu de la Uchiha
se escucharon unos pasos y varios kunai estrellarse contra la barrera, eso
sería inútil contra el jutsu Uchiha, pero no detuvo que siguieran escuchándose
varios ataques más y las voces de varias personas.
– ¡están rodeados! – se
escuchó el grito alguien – será mejor que disipen ese jutsu y se entreguen –
reclamaron desde fuera
– ¿qué demonios está pasando
allá afuera? – pregunto Boruto para sí mismo
– no lo sé – contesto Sarada –
pero seguimos en Konoha no tienen por qué arrestarnos por esto
– ya quita esta cosa – le dijo
el rubio y Sarada solo hizo una mueca de fastidio ante la insistencia de su
compañero
– está bien – suspiro
resignada
Al disipar el jutsu se
encontraron con un grupo de 5 ninjas de Konoha – por las bandas que llevaban –
estaban en mera calle de la aldea, pero no reconocían muy bien los alrededores,
los apuntaban con kunai en las manos.
– las manos donde pueda verlas
– grito uno de ellos, al parecer el mismo que había gritado anteriormente por
el tono de voz
– somos ninjas de Konoha –
dijo Sarada haciendo lo que le pidieron y dando un codazo a su compañero para
que lo hiciera también
– ¡identifíquense! – ordeno de
nueva vez el shinobi
– ¿esto es una broma? – rio
Boruto pensando que se trataba de alguna broma de su padre
– nombre, rango y número de
identificación – ordeno el shinobi y ambos muchachos pusieron cara de
confusión, nunca nadie les había pedido tal cosa, normalmente todo mundo los
conocía a ambos
– ¿mí qué? – claramente Boruto
nunca se había aprendido su número de identificación, no lo creía necesario
– no portan banda de Konoha –
los chicos cayeron en cuenta que al salir de los cuarteles ANBU se habían
quitado tanto uniforme como accesorios y bandana – llévenlos con el tercer
Hokage – ordeno el shinobi y los demás los esposaron
– ¿tercer? – los dos jóvenes
se miraron confusos y no opusieron resistencia al arresto, estaban en Konoha
pero al parecer no era la aldea que ellos conocían.
Sasuke busca a la mujercita jajaj, que pasara con boruto y sarada ahora
ResponderEliminarespero que lo actualices lo mas pronto posible :D
Espero actualizes pronto!!!!! :P
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