VIDA Y
RUTINA
Como todas las mañanas llego a
su lugar de trabajo e inmediatamente el intercomunicador sonó, ese jefe suyo
parecía tener la capacidad de ver a través de las paredes para saber a qué hora
llegaba exactamente.
– Temari – se escuchó la voz
del Uchiha
– si señor – contesto ella con
la voz más amable que pudo salir de su boca
– tráeme un café sin azúcar –
¿solo eso? Talvez volvería a llamar pidiendo algo mas
– claro señor, ammm algo mas –
insistió para no tener que dar doble vuelta como solía hacerlo, pero desde una
semana atrás curiosamente eso ya no pasaba
– solo eso – fue todo lo que
dijo, ella suspiro y se dispuso a cumplir las órdenes de su jefe cuando vio
caminar hacia su lugar al joven rubio amigo de su jefe
– ¿de nuevo con los antojos? –
pregunto el de ojos azules
– buenos días Uzumaki-san –
saludo Temari cortésmente – ammm no de hecho hoy solo me ha pedido un café si
azúcar
– ¿sin azúcar? – pregunto
extrañado, talvez ya se había acostumbrado a la ingesta diaria de azúcar del
Uchiha
– sí, últimamente me lo pedía
con crema o incluso un capuchino acompañado de algo más pero hoy solo ha sido
eso – se puso el dedo en la barbilla – desde hace una semana que ya no me pide
nada dulce
– ha vuelto a la normalidad –
suspiro el rubio
– me temo que si – contesto la
chica con pesar, de alguna forma su ingesta de azúcar solía hacerlo más
soportable.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.--.-.-
– ¿estarás de vacaciones? –
pregunto la rubia
En el hospital central de
Konoha dos chicas terminaban de guardar un montón de ropa en una maleta, una de
ellas pelirrosa de hermosos ojos jade, cargaba a un bebe de cabello negro
envuelto en una manta azul, lo media de un lado a otro tratando de dormirlo mientras
su amiga rubia de ojos azules hacia un esfuerzo por cerrar la maleta
desbordante.
– por lo menos un mes –
contesto la pelirrosa a la pregunta que anteriormente había hecho la rubia
– ¿después de las que te
tomaste en el hospital? – pregunto de nuevo Ino cuando al fin pudo cerrar la
maleta
– solo fue una semana Ino –
reprocho Sakura deteniendo el movimiento de sus brazos pues él bebe ya se había
quedado dormido
– solo estuviste acostada –
bromeo la Yamanaka
– era necesario… – suspiro la
pelirrosa – a pesar de que mis niños no han tenido ni un problema insistieron
en que me quedara en observación, por lo de la cesárea y eso – dejo al niño en
el cunero y ayudo a la Yamanaka a llenar otra maleta
– pero mira nada más estas
hermosuras – Ino se acercó al cunero en el que antes había dejado la pelirrosa
al bebe y admiro a los gemelos plácidamente durmiendo uno al lado del otro –
vaya que se parecen a su padre, sus genes son fuertes – exclamo al verlos
detenidamente
– ni me lo digas – suspiro la
madre – lo recuerdo cada que los veo
– me parece extraño que no se
le haya pasado por la cabeza que él era el padre – dijo Ino reacomodándose en
su lugar y llevando los mechones de su cabello detrás de su oreja
– Ino – la miro su amiga –
nadie va paseando por ahí viendo niños que de casualidad se parecen a ti y
pensando inmediatamente que son tus hijos
– jeje
– además con lo que dijo Sai
es imposible que lo haya pensado siquiera – dijo Sakura volviendo a lo suyo
– tienes razón – termino la
conversación la rubia
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Naruto entro como si nada a la
oficina de presidencia y vio a su mejor amigo inmerso en papeles que firmar
como lo era normalmente desde hacía un mes, el joven vivía solo para su
trabajo. Se quedó viéndolo durante unos segundos y al ver que el azabache no se
percataba o más bien lo ignoraba frunció el ceño y se acercó al escritorio
azotando las manos sobre el llevándose consigo varios papeles.
– ¡teme! – grito el rubio
– dobe – contesto
tranquilamente el azabache
– ¡teme!
– dobe
– ¡teme te estoy hablando! –
grito aún más fuerte logrando que el pelinegro dejara de escribir
– yo también – dijo sin
mirarlo
– mírame cuando te hablo – el
azabache alzo la mirada
– ¿qué quieres Naruto? – dejo
el lapicero que estaba usando y cruzo los brazos acomodándose en su silla,
Naruto estaba parado frente a él y también relajo la mirada
– toma – extendió a él una
hoja blanca tamaño carta en la que se podía apreciar un escrito a mano
– ¿qué es esto? – a leguas
podía decir que el rubio la había escrito pues podía diferenciar a kilómetros
su mala letra, para su suerte tenia años de práctica descifrando sus
jeroglíficos.
– una invitación idiota – dijo
el rubio volteando la mirada
– y si es idiota para que me
la das
– el idiota eres tu – le
reclamo el de ojos azules – la invitación es para ti
– te casas – dijo mirando de
nuevo la hoja
– así es – sonrió el rubio
– pero aquí dice que será
dentro de un – dijo viéndolo – ¿porque me la das con tanta anticipación?
– obvio no es la invitación
oficial – respondió el rubio – aun no mando a hacerlas, solo quería avisarte
porque como eres – suspiro – necesito decirte con esta anticipación para que
agendes el día
– Hmp
– además – pareció titubear un
poco y se rascó la nuca con nerviosismo
– mm
– Hinata quiere que sea hasta
después de que nazca – rio entre dientes
– ¿nazca? – por primera vez en
su vida el azabache no entendía nada
– … – el rubio no decía nada y
entonces lo comprendió
– tu…
– si – el rubio sonrió a mas no
poder y el pelinegro esbozo una pequeña sonrisa
– así que por eso a Hinata no
le queda otra que casarse contigo – dijo burlonamente
– ¿qué insinúas teme?
– que siento pena por ella
– eres un … – Naruto casi se
le avienta, pero el azabache lo abrazo
– felicidades Naruto – el
devolvió el abrazo
– gracias Sasuke
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Un llanto resonó por la casa
Haruno, Sakura se dirigió inmediatamente a la habitación de sus niños, ya
habían pasado tres meses desde que los vio por primera vez y cada día se
enamoraba más de ellos.
– ya estoy aquí Daisuke, no
llores – abrazo al pequeño, era un milagro que con semejante llanto no
despertara a su hermana que dormía en la cuna de al lado, vaya que esa niña
tenía sueño pesado
– eso es bebe, aquí esta mamá
– lo llevo consigo hasta la mecedora de la habitación, lo cambio y alimento,
una vez dormido lo acostó nuevamente en su cuna e inmediatamente escucho los
balbuceos de la pequeña pelinegra
– y ahora despierta Sarada –
sonrió para si – parece que se coordinan – hizo lo mismo con la pequeña,
siempre despertaban a la misma hora uno después del otro, no siempre era
primero Daisuke, algunos días era primero Sarada la que despertaba, pero nunca
ambos al mismo tiempo. Ambos dormían ahora, los miro por última vez antes de
volver ella a la cama
– tienen esa sonrisa – dijo
saliendo de la habitación – son tan tranquilos, los voy a extrañar
Era su último fin de semana
antes de volver a trabajar, los llevaría consigo al hospital, tenían una
guardería para los trabajadores y confiaba plenamente en las enfermeras del
lugar pero no iba a ser lo mismo que pasar las 24 horas del día con ellos
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Sakura había regresado al
hospital hace apenas una semana y cada que podía se paseaba cerca de la
guardería sin llegar a entrar a ella, siempre vigilaba a sus pequeños desde la
distancia o cuando estaban dormidos porque si llegaban a verla no se le
despegaban y terminaban llorando
Escucho una voz a sus espaldas
cuando veía a los gemelos desde la ventana de la guardería.
– Sakura-chan – ahí estaba su
amiga, con una enorme panza de seis meses
– Hinata, ¿Cómo has estado? –
no se habían visto durante un tiempo, pero si habían hablado por teléfono
cuando Hinata le comento de su estado
– muy bien – contesto la
peliazul – hace tiempo que no nos vemos
– estamos ocupadas, supongo
que es normal
– hace tiempo que he buscado
tiempo para venir a verte – dijo Hinata con una sonrisa a lo que Sakura la miro
con curiosidad
– ¿qué sucede Hinata? –
pregunto esperando que no fuera nada malo
– quiero que seas mi madrina
– ¿madrina? – pregunto la
pelirrosa confundida, la Hyuga la miro divertida y siguió hablando
– me voy a casar
– ¡Hinata! – reacciono por fin
la Haruno – ¡Felicidades!
– gracias
– pero ¿con quién? – Sakura
nunca le había conocido un novio a la Hyuga, ella siempre había sido muy tímida
al hablar con los chicos
– no he podido presentártelo –
contesto Hinata uniendo sus dedos como le era costumbre cuando se ponía
nerviosa – él también es un hombre ocupado, pero te aseguro que es un buen
chico – dijo con seguridad
– ¿cómo se llama?
– Uzumaki Naruto
– bueno Hinata – sonrió – estaré
encantada de ser tu madrina
– gracias Sakura-chan
– y… ¿cuándo será la boda?
Platicaron a gusto en la
oficina de la Haruno por un buen rato acompañadas de una taza de té poniéndose
al día sobre muchas cosas, Hinata le dijo a Sakura de algunos planes que ya
tenía para su boda… así pasaron varios minutos hasta que llegaron a un tema en
especial.
– ¿Uchiha Sasuke? – pregunto
con algo de temor la pelirrosa
– ¿lo conoces? – hablo la
Hyuga
– mmm algo así – titubeo
Sakura y luego dio un largo suspiro – es una larga historia
– es el hermano menor de
Itachi-san – siguió la ojiperla
– ¡oh! ¿De verdad? – pregunto
confundida pero luego reacciono – Claro, tienen el mismo apellido
– si – rio la Hyuga
– entonces – dijo Sakura – él
será el padrino de tu prometido – no tenía planeado volver a ver al padre de
sus hijos, pero no podía decirle a Hinata que no podía ser su madrina porque no
que no quería que el Uchiha se diera cuenta que era el padre de los gemelos
– sí – volvió en si con las
palabras de su amiga – son grandes amigos desde hace tiempo
– no me has dicho a qué se
dedica Naruto – quiso cambiar de tema
– es vicepresidente de Uchiha
corp. – y no funciono su estrategia
– vaya, te codeas con gente
importante – bromeo Sakura
– jeje
– y esa Uchiha corp. no me
digas que…
– sí, pertenece a la familia
de Itachi-san – completo Hinata – de hecho, Sasuke-san es el presidente
–¡¿que?! – casi se ahoga con
el té que estaban tomando
– ¿estás bien Sakura-chan? –
pregunto preocupada la Hyuga dando palmadas en la espalda de su amiga para que
lograra recomponerse.
– sí, estoy bien… – contesto
la pelirrosa después de un rato tosiendo – por cierto, ¿cómo vas con tu
embarazo?
– bastante bien – sonrió la
ojiperla poniendo una mano en su abultado vientre – gracias por preguntar
– te falta poco
– sí, tres meses más, será un
niño
– ¿cómo lo llamaras?
– Boruto
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
– ya cálmate Naruto
En la sala de espera del
hospital Mangekyo un joven rubio caminaba en círculos desesperado mientras que
en una las blancas paredes se encontraba su amigo de pelo negro recargado y con
una sonrisa burlona en la cara.
– no puedo – dijo el rubio
contestando a la antes sugerencia de su amigo
– vas a hacer una zanja en el
piso – hablo de nuevo el azabache sin dejar de mirar su caminar
– cállate teme – se detuvo a
gritarle el Uzumaki
Una enfermera se asomó por el
pasillo como buscando a alguien mientras preguntaba
– ¿señor Uzumaki? – Naruto
pego un brinco al escuchar su apellido
– soy yo – dijo y
prácticamente se abalanzo hacia la enfermera
– ya puede pasar – le dijo
esta y camino siendo seguida por el rubio
Ambos desaparecieron por el
pasillo dejando solo al azabache
– Hmp – dijo una vez solo – no
aguantas nada dobe – por alguna razón recordó las horas que paso en trabajo de
parto junto a aquella pelirrosada molestia, como ahora solía llamarle
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Tan rápido como uno puede
decir sasusakuforever llego el día de la boda de Hinata, un gran grupo de
mujeres estaba en la habitación de la novia arreglando los últimos detalles
para que estuviera perfecta, recostado en la cama un pequeño rubio dormía
plácidamente.
– Es un hermoso bebe – dijo
una de las chicas, de cabello castaño atado en dos chonguitos
– se parece a su padre – hablo
otra, rubia de ojos aguamarina
– aun no lo conozco – dijo
para si Sakura
– es cierto – dijo Hinata y
todas la miraron – no he tenido oportunidad de presentártelo
– no te preocupes, es mi culpa
– sonrió la Haruno – no he podido involucrarme mucho en la planeación de tu
boda – se disculpo
– me acompañaste a elegir
muchas cosas – dijo la Hyuga – entre ellas mi vestido, yo valoro mucho tu ayuda
y el que hayas aceptado ser mi madrina
– eres una gran amiga Hina –
dijo Sakura – cuando me case también serás mi madrina
– con mucho gusto – sonrió –
por cierto ¿y los gemelos?
– Tsunade-sama e Ino los
traerán después – dijo la Haruno arreglando el velo de la ojiperla – se
pondrían inquietos si los traía antes
– nuestros niños se llevan con
tan solo 6 meses – le dijo la Hyuga mirando a su bebe – estoy segura de que
serán grandes amigos
– talvez hasta un día seamos
familia – bromeo la pelirrosa – ¿qué dices? Boruto y Sarada
– seria magnifico – contesto
Hinata
– bien – dijo Tenten sacando a
ambas de su nube – ¿estás lista Hinata?
– ¿nerviosa? – pregunto Temari
– por favor no te vayas a
desmayar – le dijo Sakura
– ¡Sakura-chan! – reprocho la
Hyuga sonrojada
– o ya se te olvido que en la
escuela cuando te ponías muy nerviosa solías desmayarte – dijo burlonamente
– no me lo recuerdes por favor
– suspiro la chica
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Hinata entro al lugar con un
hermoso vestido color perla puesto, entre sus manos sostenía un ramo de rosas
blancas, sonrió y tomo el brazo de su padre para ser entregada a quien de ahora
en adelante seria su compañero de vida, Sakura iba tras ella sosteniendo un
ramo de rosas rosas, traía puesto un largo vestido color lila y su cabello
recogido en un chongo con largos mechones al frente, camino con fingida
seguridad pues en unos momentos su amiga llegar al altar y ella detrás se
toparía con aquellos ojos negros que con tan solo una mirada la habían
cautivado.
Por fin llegaron al frente, el
padre de la peliazul le beso la frente y entrego su mano al Uzumaki, “cuídala”
le pidió al joven y este con una sonrisa contesto “con mi propia vida” Sakura
sonrió ante tal acto, ella siempre había soñado con una boda así, tomo lugar al
lado de la Hyuga tratando de no voltear a ver al Uchiha pues sentía su
penetrante mirada en ella.
La ceremonia transcurrió con
normalidad y algunas lágrimas también, las bodas hacen llorar a cualquiera y al
fin sonó la frase más esperada por todos.
– yo los declaro marido y
mujer
No faltaron los aplausos y
flashes resonando en el lugar después del beso que sellaría el momento, Sakura
aplaudió a la pareja y sin esperarlo sus ojos se encontraron con los negros, su
sonrisa desapareció al verlo, había evitado siquiera voltear para no quedarse
petrificada; él se acercó.
– estas hermosa – ella no pudo
contestar así que el solo sonrió altaneramente y se alejó – molestia – se le
escucho decir a lo lejos
¿la había llamado cómo? Trato
de hablar, pero una vez mas no salió nada de sus labios hasta después de que él
se había alejado por completo
– y yo que pensé que era
diferente – se dijo para sí misma – no es más que otro tipo rico que se cree la
octava maravilla del mundo
– ¡mami! – se escuchó una voz
chillona a la distancia, así que volteo viendo venir a su querido bebe en
brazos de su casi madre
– ¡Día-chan! – dijo caminando
hacia ellos y cargando en brazos a su niño, era un alivio que llegaran hasta
que el Uchiha se fue – ¿y Sara-chan? – pregunto a Tsunade
– con Ino y Sai – contesto la
rubia
– Sakura-chan – se escuchó la voz
de la ahora Uzumaki – ven a tomarte una foto con nosotros
Sakura sonrió y entrego de
nuevo al niño a Tsunade para ir a donde su amiga
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
– tienes razón, es esa Sakura
– decía el Uchiha llegando al lado de su rubio amigo
– si – dijo el rubio – Hinata
solo me había mostrado fotografías, no había tenido oportunidad de verla en
persona, pero ¿Cuántas Sakura de cabellos rosa puede haber?
– Hmp
– ¿estarás bien? – pregunto un
tanto burlonamente – la última vez parecías muy enganchado a ella
– solo es una mujer, no es
como que me esté muriendo – termino el Uchiha y se apartó del Uzumaki para
evitar sus burlas sin sentido – solo es una molestia
– claro – finalizo sonriendo
el rubio
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Después todos se dirigieron a la
gran fiesta y banquete que se tenía preparado, todo fue risas y sonrisas, baile
y demás hasta que la pareja festejada se tuvo que ir
La Hyuga se acercó a las
cuatro chicas que platicaban; Temari, Ino, Tenten y Sakura
– ¿ya se van? – pregunto una
de ellas
– si – contesto simplemente la
peliazul
– que te la pases muy bien en
tu luna de miel – dijo Ino
– ¿cuánto tiempo van a estar
fuera? – pregunto Sakura
– dos semanas
– tenía entendido que Itachi
te había dado un mes – dijo Tenten
– sí, pero no queremos dejar a
Boruto tanto tiempo solo
– ¿con quién se va aquedar? –
Sakura de nuevo
– con mis papas una semana y
la otra con mis suegros
– bueno, diviértete – le dijo
pícaramente Ino
– talvez y hasta regreses con
un hermanito encargado para Boruto – siguió Tenten
– por ahora no – rio
nerviosamente Hinata
– bueno, pero diviértete
mucho, tu sabes a que me refiero – concluyo Tenten
– ¡Tenten-chan! – Hinata se
sonrojo
– yo me divertí con tu primo –
dijo como si nada
– demasiada información Tenten
– hablo Temari
– aun así, no encargaste nada
– rebatió Hinata – Akane necesita un hermanito ¿no crees?
– aun no, pero en eso ando
– bueno, me tengo que ir
– adiós Hinata – la
despidieron las cuatro
Hinata y Naruto salieron en
una limusina blanca a preparar todo para su luna de miel que tenían planeada,
en la fiesta todo siguió unas horas más hasta que la gente se comenzó a ir
Ino, Sakura, Tsunade, Temari,
Tenten y Shikamaru compartían una mesa platicando amenamente, bueno, Shikamaru
casi se dormía del aburrimiento llevándose consigo a su pequeño niño
– creo que me voy también –
dijo Sakura levantándose de su lugar
– ¿tan temprano? – pregunto
Temari que estaba al lado de su esposo, Shikamaru, en brazos llevaba al pequeño
Shikadai de apenas 8 meses
– es cierto – la apoyo Ino
– Ino, ya pasa de media noche
y los niños no se han dormido – dijo Sakura
– con este escándalo ni de
broma se van a dormir – esta vez hablo Tenten que tenía en brazos a la pequeña
Akane de dos años
– están de los más divertidos
– dijo Ino viendo a Daisuke en brazos de Tsunade hacerle caras a Inojin que se
encontraba en su sillita
En todo ese año después del
nacimiento de los gemelos Ino y Sai tuvieron a Inojin, un pequeño rubio de
ahora tres meses
– lo sé, pero ya te tienen que
ir a la cama – suspiro cansada Sakura
– está bien, vámonos – dijo
Ino poniéndose de pie
– me puedo ir con Tsunade-sama
– esta asintió con la cabeza – tu quédate
– gracias – sonrió – iré a
buscar a Sai, se llevó a Sara-chan
– la consiente demasiado –
sonrió Sakura
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Sai caminaba con Sarada en
brazos enseñándole los globos y adornos de mesa que hacían reír a la pequeña
– ¿te gustan Sara-chan? –
pregunto a la pequeña mientras le daba uno de los globos
– han crecido mucho – escucho
una voz detrás de él así que volteo
– eres tu – dijo con desagrado
– Uchiha
– sí, soy yo – sonrió
arrogante
– ¿qué es lo que quieres? – le
pregunto abrazando mejor a la pequeña
– solo saludar – contesto el
azabache alzando los hombros – hola Sarada – le dijo a la niña y esta sonrió
– ¡papi! – grito la pequeña
alzando las manitas haciendo que el globo que traía entre ellas cayera al piso
– Sara-chan – dijo Sai
haciendo que la niña lo mirara – será mejor que busquemos a tu mama, debe estar
preocupada
Sasuke quedo en shock por un
momento por las palabras de la pequeña pelinegra, no sabía si se lo había dicho
a él o al hombre que la traía en brazos
– Sai – se escuchó a alguien
hablarle al joven – amor que bueno que te encuentro – dijo la rubia una vez
llego al lugar donde estaban – Sakura ya se quiere ir
– bien, vamos – dijo Sai y
emprendió camino
– ¿amor? – reacciono el Uchiha
– ¿Uchiha? – Ino no se había
dado cuenta de la presencia de Sasuke
– ¿ustedes dos tienen algo? –
les pregunto el Uchiha señalando a ambos con la mirada
– eso a ti no te importa –
dijo Sai y se dispuso a seguir su camino pero el Uchiha lo detuvo tomándole el
brazo
– claro que me importa, se
supone que estás casado con Sakura, ¿acaso la engañas con esta?
– esta tiene su nombre – dijo
Ino con ira
– mira Uchiha – dijo Sai
soltándose de su agarre – de quien sea esposo no te incumbe en lo más mínimo,
será mejor que te vayas
– no, tú te vas – dijo Sasuke
enojado – Haruno va a escuchar la clase de hombre que tiene por marido
Sin previo aviso Sai paso a la
pequeña Sarada a brazos de Ino y golpeo fuertemente a Sasuke haciendo que este
cayera
– ¡Sai! – grito Ino cuando el
Uchiha se levantó y le devolvió el golpe
– ¡no te acerques a Sakura! –
le grito Sai volviendo a golpearlo
– ¡tú no te le acerques! –
ambos se habían enfrascado en una pelea haciendo que la gente se comenzara a
reunir a su alrededor
– ¿qué sucede aquí? – se
escuchó una voz conocida para los dos hombres que enseguida miraron a la recién
llegada
– el – señalo Sasuke a Sai
ambos tenían varios golpes y les sangraba el labio
– ¿el qué? – pregunto Sakura
molesta
– él tiene algo con la que
dice ser tu amiga – dijo Sasuke limpiándose la sangre del labio
– claro idiota, es su marido –
le dijo Sakura cruzando los brazos, Sasuke no podía estar más confundido
– pensé que era tu…
– ¡claro que no!, el solo lo
dijo para que te alejaras de mí – dijo la Haruno – y más vale que siga así
– ¡papi! – escucharon la voz
de Sarada y la vieron estirarle los brazos a Sasuke
– Sara-chan… – dijo Sakura
temerosa – que…. ¿Qué dijiste? – la niña sonreía a mas no poder y seguía
queriendo ir a los brazos del Uchiha
– ¡papi! – dijo una vez mas
Los hijos de Sakura apenas
habían cumplido el año de edad, pero ya la llamaban, solían verla y gritar ¡ma!
¡Ma! Y cuando estaban muy emocionados gritaban ¡mami! Pero nada más, era la
primera vez que oía a uno de los mellizos pronunciar una palabra diferente.
– será mejor que nos vayamos –
la voz de Ino la sacó de sus pensamientos, la tomo del brazo y salieron de
aquella bola de gente que se había formado, Sai las siguió dejando a un Sasuke
inundado en emociones
No entendía nada, porque
mentirle a un desconocido por el simple hecho de que no se acercara de más, era
simplemente molesto, pero… esa palabra, esa palabra que le había dicho la
pequeña removió todo su interior, dejaron de dolerle los golpes, de arderle el
labio abierto, todo por esa palabra… ¿Daisuke se la diría también si lo viera?
Casi había olvidado todo lo que esos dos niños podían causarle, sin duda le
gustaba; lástima que su madre fuera tan molesta.
Y había algo que ahora lo
confundía… si el tipo raro no era su esposo ¿entonces no era el padre de los
niños? ¿O lo era, pero solo no estaba casado con ella? Eso era imposible ¿no?
Si no es así entonces ¿Quién es el papá de los mellizos? Demasiadas cosas en su
mente, sacudió la cabeza buscando tranquilidad, sería mejor ir a casa a dormir
un poco.
esta muy lindo y arregla el problema en fanfiction para q se pueda leer todo en fanfiction
ResponderEliminarme encanta la historia y cuando sasuke se da cuenta q son sus hijos
amo el ss
espero la conti
hola
Eliminarno es problema el que tengo en ff es solo personal n.n
pronto estará lista la continuacion
Me encanta!!! Como será cuando todo salga a luz! Continuas aquí o en el fanfiction o es temporal o que?
ResponderEliminarhola
Eliminarme encanta que te encante n.n
continuare la historia aqui, no se si sea temporal o no pero espero la sigas leyendo
gracias