Cuando una persona...

La vida es una escuela en la que hay que aprender leccióntras lección y cada vez son mas difíciles, duras y también son cada vez mas importantes... yo acabo de aprender una... Cuando una persona se enamora... no escoge de quien lo hace, no siempre dura lo que quieres y tambien... el amor conyeva muchas responsabilidades y a veces se debe sufrir para encontrar alguien mejor

12 nov 2015

Cuando el futuro nos alcance cap 1 (naruto)


UN DÍA COMO CUALQUIER OTRO

En las afueras de Konoha dos ninjas perseguían a otro por entre el espeso bosque del país del fuego.
la luz de la tarde se colaba entre las espesas copas de los arboles mientras saltaban uno a uno en la carrera que llevaban a cabo, llegando a un claro los tres ninjas se miraron de frente; uno de ellos era rubio, el cabello alborotado le daba un aire travieso, su rostro reflejaba la madures de un joven de 18 o 19 años, sus ojos azules brillaban con la luz y en las mejillas dos líneas se dibujaban, vestía una sudadera negra con rayas naranjas a los costados con una playera blanca debajo de esta y un pantalón negro con las típicas sandalias shinobi del mismo color; su compañera era una hermosa mujer de la misma edad de tez blanca con unos brillantes ojos negros ocultos detrás de unos anteojos rojos su cabello lacio de igual color lo llevaba suelto hasta la cintura, vestía un short blanco con una playera tres cuartos blanca con orilla roja y sobre esta un chaleco negro largo por detrás sostenido por un delgado obi negro en la cintura, en el cual llevaba sujeta su katana, calzaba unas botas ninja negras que llegaban por debajo de la rodilla. Ella era alrededor de 20cm más baja que su compañero.
Ambos tenían como misión capturar a un traidor, al cual habían alcanzado por fin, este era un hombre de unos 45 años alto de cabello castaño lacio atado en una coleta baja, sus ojos de igual color reflejaban algo de cansancio por la huida, vestía un pantalón azul claro y sobre este una túnica blanca ocultaba lo demás, al encontrarse acorralado por dos shinobi de alto rango saco un kunai para defenderse.
– No lo hagas, no tienes oportunidad - hablo la joven mujer a su oponente
– peleare todo lo que pueda - contesto el hombre con aire cansado
– si es lo que quieres – el joven rubio sonrió y fue dispuesto a atacar a su contrincante
– Boruto, las ordenes son…

– lo sé – bufo Boruto –  solo capturarlo, no te preocupes – le sonrió – no lo matare
– siempre eres tan impulsivo que ya no sé qué pensar de ti – ella hizo una mueca de fastidio
– no me des sermones Sarada y has tu trabajo
– no sé porque sigo siendo compañera tuya – ella tomo posición de pelea al lado de su compañero
– porque todos dicen que hacemos buen equipo – el joven contesto como si nada y sin darse cuenta el hombre que perseguían tomo iniciativa de la distracción de ambos
– se escapa de nuevo¡¡ – grito Sarada
– ¡demonios! – se quejó el rubio y ambos comenzaron a correr detrás del traidor
– detente, ¡no llegaras lejos! – grito Boruto mientras corrían
– tiene refuerzos – varios hombres rodearon a ambos jóvenes y estos detuvieron su persecución
– ¿más traidores? – se preguntó el joven al ver que todos iban enmascarados
– no lo se
– estamos rodeados
– lo dices como si eso fuera problema – sonrió el rubio y la joven entendió lo que quería decir solo con la mirada
– ve por él, yo detendré a estos – ella ataco a sus enemigos mientras el joven emprendía de nuevo carrera para ir a buscar al hombre que se había escapado
La joven mujer se detuvo por un momento mientras veía la espalda de su compañero desaparecer por entre los árboles, cuando ya no pudo verlo más volteo a ver a los hombres que la rodeaban, eran alrededor de unos 10 o talvez 12 hombres al parecer mayores que ella debido a la compleción que tenían.
Sonrió al ver que ni uno de ellos parecía moverse para atacarla
– vaya, vaya un montón de ninjas renegados sobre una damisela en peligro – dijo ella con falsa debilidad
– sabemos que no eres una damisela – contesto unos de los hombres moviendo la cabeza
– por supuesto que lo saben – chillo ella
–  hija de Uchiha Sasuke y Uchiha Sakura, dos de los mejores ninjas en la historia de Konoha, Samsara – recito con desagrado uno de los hombres
– así que entonces si son ninjas renegados de Konoha – ella cruzo los brazos y torció una mueca al puro estilo de los Uchiha
– nunca confirmamos eso, eres conocida en toda región shinobi – se defendió el hombre que había hablado con anterioridad
– claro, pero solo en Konoha me llegan a decir Samsara, ahora… – tomo nuevamente posición de batalla – ¿quién será el primero? – sonrió – No se preocupen, tenemos órdenes de no matarlos
Mientras tanto Boruto había perdido la pista del hombre a quien perseguían desde un inicio, se detuvo por un momento en la rama de un alto árbol para sentir el chakra a su alrededor.
– es rápido para ser un anciano… – cerro los ojos para concentrarse mejor – demonios, por culpa de Sarada lo perdí de vista
– deberías estar más atento – escucho una voz tras de sí y sintió un kunai pasar por una de sus mejillas
– itai! Por poco – se quejó al ver que el kunai le había rasgado un poco la mejilla
– veo que aun distraído tienes buenos reflejos, no por nada eres el hijo del séptimo – el hombre apareció delante de el
– tengo nombre dattebasa – se quejó el rubio, no le gustaba que solo lo miraran como el hijo del séptimo
– claro… Uzumaki Boruto
– así está mejor – sonrió de forma zorruna
– jajajaja sigues siendo el bufón de siempre
– y tu hombre muerto – frunció la mirada y tomo pose de batalla
– pensé que tus ordenes eran solo capturarme
– puedo decir que fue solo un accidente – sonrió
– claro, pero sé que eres de los que nunca matarían a un hombre – cruzo los brazos despreocupadamente – tienes los principios de la generación de tu padre bien arraigados
– Hmp – bufo
– y veo que algunas costumbres de tu maestro también
– deja de parlotear y deja capturarte por las buenas
– y si no lo hago
– pagaras las consecuencias de tus decisiones
una gran ventisca de arena se levantó en el lugar, desde donde Sarada se encontraba atando los cuerpos de los hombres inconscientes a un árbol, logro mirar que la polvareda se elevaba cuando de repente una gran explosión se escuchó desde el lugar de la batalla.
Puso sentir que los refuerzos se acercaban masi que dejo el lugar y corrió hacia el lugar donde se encontraba su compañero. Al llegar pudo ver a su compañero de pie frente al cuerpo inconsciente de su contrincante.
– Boruto! Escuche una explosión – dijo una vez llegando al lado del rubio
– Sarada, te tardaste demasiado – le reprendió sin mirarla
– bueno, yo pelee contra 10 ninjas y tarde los mismo que tú que solo peleaste contra un viejo cansado
– de hecho… – dijo el – no pelee contra el
– que?

Flashback

– pagaras las consecuencias de tus decisiones – dijo Boruto aun en pose de batalla
– y tu pagaras las consecuencias de las de tu padre – le contesto el hombre haciendo sellos con las manos, una gran polvareda se levantó en el lugar obligando a Boruto a proteger sus ojos
– las decisiones de mi padre? – pregunto el rubio confundido aun protegiéndose la vista del polvo
– observa bien lo que está a tu alrededor hijo del séptimo – un par de vendas fueron envolviéndose en el cuerpo del enemigo del rubio –  porque será la última vez que lo veas – las vendas terminaron de envolver el cuerpo del viejo y una enorme explosión se centró en el lugar
– que fue eso? ¡Este viejo está loco! – el polvo poco a poco se disipo dejando ver el cuerpo del hombre semi vendado en el medio de un enorme cráter

Fin del flashback

– el mismo hizo explotar la bomba contra sí? – la pelinegra no entendía nada de lo que le había contado su compañero
– yo tampoco lo entiendo – contesto el consternado
– el equipo de respaldo ya arresto a los ninjas que nos emboscaron – dijo Sarada acercándose al cuerpo del viejo – no tardaran en venir por el
– Sarada-san! – se escuchó a lo lejos
– es el… – señalo Sarada el cuerpo a los ninjas que acababan de llegar vistiendo el uniforme de jounnin – tengan cuidado, puede que solo este fingiendo
– Sakura-sama nos dio una droga que suprimirá todo su chakra, aunque despierte no podrá usar ninguna técnica – contesto uno de los ninjas
– está bien, vámonos Boruto – Sarada jalo a su compañero que aún estaba un poco en shock
– si
Una vez en la aldea
– Tenemos que llevar el reporte a la torre Hokage – Sarada llevaba un pergamino en la mano el cual enseño al rubio que estaba a su lado
– llévalo tú – suspiro el joven
– pero Boruto…
– no es necesario que yo esté allí…
– aun sigues pensando en lo que te dijo el viejo? – pregunto su amiga
– me está dando vueltas en la cabeza – dijo el – aun no entiendo cuál era el fin de escapar si iba a hacer eso
– está encerrado y bajo vigilancia – contesto ella – si quieres puedes interrogarlo después
– sonaba bastante seguro de sus palabras – al parecer él no estaba escuchando a Sarada
– si quieres pensar un poco está bien, yo entregare el reporte – ella no le tomo importancia a que no la escuchara, solo sonrió
– gracias… volveré al cuartel
– te veré más tarde – dijo ella viendo como el comenzaba a saltar entre los edificios
– yane! – se despidió agitando la mano
.-.-.-.-.-.-.-.-.-. - Más tarde en la torre Hokage
– así que no opuso resistencia – dijo en Nanadaime Hokage después de leer el reporte de la misión de Sarada
– Boruto dice que hizo explotar una bomba y cuando el humo se disipo estaba inconsciente en el suelo – explico la pelinegra
– ¿investigaron si no se trataba de un señuelo?
– por supuesto Hokage-sama, exploramos los alrededores
– iré a interrogarlo yo mismo en cuanto despierte – Naruto dejo los papeles en el escritorio y miro a la joven –  tu misión está cumplida, puedes retirarte – termino con una sonrisa
– hai! – la ninja de despidió y desapareció en una nube de humo
.-.-.-.-.-.-
Sarada apareció a las puertas de los cuarteles ANBU, se le veía cansada, pero al mismo tiempo más relajada que antes, suspiro y entro rumbo a los casilleros donde guardaba sus cosas, una vez salió de allí se topó de frente con uno de los ANBU.
– ¿mi padre dijo algo? – dijo este, llevaba el típico traje anbu y una máscara de zorro
– ¿Boruto?
– quien más iba a ser – respondió burlón – solo hay un rubio en ANBU
– si – sonrió la joven dándose un zape ella misma en la frente
– ¿qué sucedió? – pregunto quitándose la mascara
– interrogara al viejo en cuanto despierte
– ¿harás ronda esta noche? – cruzo los brazos y se recargo en la pared detrás de el
– no, solo vine a reportarme ¿y tú?
– solo di una vuelta de vigilancia – dijo señalando la salida – acabo de regresar, ¿iras a recoger a Sakura-bachan al hospital?
– si mi madre te escucha llamarla así – dijo ella – volverás a estar internado una semana en el hospital – Boruto al escucharla decir eso cambio su cara a una morada de horror
– lo sé – dijo relajándose – pero ella no me está escuchando
– en fin – prosiguió caminando hacia fuera del cuartel – mi padre ira a recogerla en cuanto llegue a casa para vigilar a los gemelos
–¿Daisuke-chan aun no puede con ellos? – pregunto siguiéndola
– solo tiene 6 años, puede cuidar a Ryu, pero los gemelos son un caso muy diferente
– te acompaño y así puedo ayudarte un poco – llevo los brazos tras la cabeza
– no creo que sea buena idea – se detuvo y el la imito – la última vez que te ofreciste a ayudarme con los gemelos – lo miro, él iba poca detrás de ella – terminaste atado a un poste y bañado en dudosas sustancias pegajosas – rio al recordarlo de esa manera
– esta vez podre ganarles a los renacuajos – respondió poniendo el puño en alto
– está bien – siguieron caminando
Llegando al barrio Uchiha pasaron por varias casas que ocupaban ahora las familias de aquellos que trabajaban en la policía de Konoha.
Cuando Sasuke regreso por fin de manera permanente a Konoha pidió permiso a Naruto para reabrir lo que alguna vez fue la policía de Konoha liderada por el clan Uchiha, por supuesto el Hokage no se opuso ni un poco a la idea pues le parecía la mejor dada por el azabache en su vida.
Poco después de eso el Uchiha hizo pruebas a todo aquel que quisiera formar parte de sus escuadrones, pocos pasaron la prueba y a ellos se les permitió formar parte de lo que era el barrio Uchiha.
Al final del enorme barrio y en la casa más grande de todas se encontraba la residencia de la familia Uchiha. Ambos jóvenes se adentraron en ella.
– ¡ya llegué! – grito la primogénita de los Uchiha y posteriormente se pudo ver a Sasuke salir de algún lugar de la casa
– bien, iré a recoger a Sakura – dijo y se dispuso a salir, pero miro primero a Boruto
– Boruto – lo “saludo”
– Sasuke-sensei – respondió el nombrado
– ¿lo intentarás de nuevo? – pregunto su sensei
– si – dijo con una fuerte determinación
– Hmp – dijo el Uchiha mayor y salió de la casa
– ¿siempre tan conversador no? – pregunto Boruto a Sarada con una enorme gota en la nuca
– así es el – la joven alzo los hombros y termino de entrar a su casa
– Sarada-neechan! – se escucharon los gritos de dos niños
– hola – saludo Sarada siendo embestida por dos niños pequeños de cabellos negro y ojos de igual color llevando consigo una enorme sonrisa, tenían el cabello corto y vestían una playera azul con el símbolo Uchiha detrás y unos pequeños pantaloncillos cortos color blanco
– ¡tu! – gritaron al unísono señalando con odio al rubio que acompañaba a su hermana – te hemos dicho que no te acerques a neechan!
– es mi compañera– respondió como si nada el rubio – tengo que acercarme a ella – finalizo sacando la lengua
– ¿no aprendiste tu lección la última vez? – los niños que se encontraban sobre su hermana se incorporaron y miraron al de ojos azules con diversión
– ¡niños! – grito la Uchiha al ver que los tres hombres frente a ella tomaban pose de batalla – ¡Compórtense!
– pero neechan – respondieron con un puchero – ¡él quiere robarte!
– ¿que?
– ¡por supuesto que no! – se defendió el rubio
– ¡qué bien que llegaste Sarada-ne! – apareció otro niño mayor que los dos anteriores, este igual tenia cabello y ojos negros, pero portaba una mirada seria e imperturbable, tenía el cabello un poco largo atado en una coleta baja, una playera negra de cuello alto con el símbolo Uchiha detrás y pantalones grises – Itachi y Shisui tienen que tomar un baño – dijo mirando a los dos niños que pusieron cara de horror al escuchar la palabra “baño”
– ya oyeron – dijo la azabache – ¡a la ducha!
– ¡pero onee-chan! – se quejaron los gemelos
– ¡sin replicas!
– saliendo tendrás tu merecido ¡Boruto baka! – dijeron los niños antes de subir unas largas escaleras y perderse tras las puertas de una habitación seguidos de su hermano
– que hermanos tan peculiares tienes – se escuchó decir al rubio mientras caminaba a la sala de la mansión
– ¿porque lo dices? —pregunto Sarada confundida siguiéndolo
Ambos se sentaron en uno de los mullidos sillones y siguieron su platica
– tú tienes la actitud de tu padre, también una parte de la de tu madre, Daisuke es como tu padre, aunque un poco más tranquilo, pero los gemelos no parecen de tu familia – enumero el de ojos azules
– ¿y Ryusuke?
– él es muy pequeño para saber a quién se parece – contesto cruzando los brazos
– yo los veo a todos normales
– es tu familia, es normal que los veas normales… lo único que sé es que todos los hombres de tu familia me odian – dijo con un aura pesimista
– solo he visto que los gemelos te hagan travesuras
– tu padre es mi maestro – comenzó a explicar – pero eso no evita que cuando estoy cerca de ti me mire con ojos de querer matarme – dijo con cara de miedo – Daisuke puede ser serio, pero me mira de la misma manera
– nunca lo he notado
– los gemelos son más expresivos con su odio, tanto cuando estoy contigo o con Sakura-bachan y Ryu-chan me ha orinado repetidas veces en las mismas situaciones
– bueno, tendrás una oportunidad si la que viene es una niña, no te odiara por sus celos Uchiha
– es lo que no entiendo – dijo y miro a Sarada –  porque otro más, ¿que tus padres no tienen televisión?
– ¡Boruto! – le regaño su compañera
– es una duda razonable – se defendió poniendo las manos delante de él – Daisuke y tú se llevan con 12 años, pero los que siguen se llevan con apenas 2
– papa perdió mucho tiempo conmigo cuando estaba en sus viajes – suspiro la Uchiha – solo quiere… enmendar su error – se explico
– ¿enmendar su error?
– sí, el piensa que no disfruto mi niñez, quiere alguien con quien pueda hacerlo
– pero ya tiene tres niños
– es diferente, él quiere alguien que sea su bebita, su niña consentida… lo que no pudo tener conmigo
– ¿cómo sabes eso? – pregunto curioso – Tu padre no es alguien conversador
– lo sé por suerte, llegue a escuchar su conversación con mama cuando… – su cara se tornó un poco rojiza – la convenció de intentarlo de nuevo
– oh
– pero es la última oportunidad que tiene, mama dice que ya somos muchos – rio por lo bajo
Pasaron unos minutos platicando de misiones o cosas triviales de su día hasta que se escucharon los pasos de alguien bajando las escaleras
– ¡onee-chan! ¡Ya salimos de la ducha! – se escucharon las voces de los gemelos
– será mejor que me vaya – suspiro Boruto
– nos vemos mañana – se despidió la chica y guio a su compañero a la salida
Llegando a la puerta Boruto se iba a poner los zapatos, pero se escuchó una explosión bastante cerca y el suelo tembló haciendo que este perdiera el equilibrio y callera
– ¡¿que fue eso?! – grito Boruto en el piso aun
– ¡Sarada-ne! – grito Daisuke corriendo hacia ellos – ¡Escuche una explosión!
– ¡Daisuke! – dijo Sarada – ¡Lleva a los gemelos con Ryusuke y no salgan de allí!
– ¡hai, vamos! – obedeció el jalando a los gemelos que veían la televisión
Sarada y Boruto salieron de la casa, el cielo ya comenzaba a oscurecer pues la noche entraba, al parecer la explosión había sido justo en la torre Hokage pues esta estaba casi destruida y todo a su alrededor estaba en llamas, la gente corría de un lado a otro, mientras varios shinobi se dirigían al área dañada para tratar de apagar el fuego y buscar al causante de todo
– ¿pero que es todo esto? – se preguntaron ambos al mismo tiempo
– vamos – dijo Boruto y emprendió ida hacia el lugar
Unos cuantos metros antes de llegar vieron desde el tejado de una casa la enorme figura del zorro de nueve colas formarse, al parecer el Hokage planeaba pelear en ese mismo lugar, un instante después una oleada fucsia comenzaba a extenderse de ese mismo lugar hacia toda Konoha, Boruto quiso continuar su ida a ayudar a su padre, pero Sarada lo detuvo.

– ¡Boruto no! – grito su compañera y lo jalo para caer del tejado – esto no me huele bien – ella activo el sharingan e inmediatamente el Mangekyo convocando a Susano ‘o y envolviéndose a ambos con sus alas.

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