MI
DECISIÓN
Ino y Sakura aún no salían del cuarto frío donde
guardaban las muestras, ambas buscaban la solución para su recién descubierto
problema
– Sakura si Tsunade-sama se
entera seguro ardero como el infierno – Ino gritaba en silencio como desesperada mientras
Sakura no salía de su shock inicial
– Sí, se enojará – reaccionó por fin la peligrosa –
bastante, pero… talvez no sea para exagerar – sonrió nerviosa
– Claro que es para exagerar – replicó Ino
– solo es una muestra Ino, no se dará cuenta
– una muestra que le costó – Ino se puso frente a ella y la tomó por los
hombros – sabes que hoy en día es difícil que los hombres donen el
esperma solo porque si, es por eso que implementamos el comprarlas
– lo se
– Tsunade-sama hace todo para
no perderlas – a Ino casi le
daba un infarto allí mismo
– lo sé, no tienes que
repetirlo, solo hay que asignarle el reporte y ya – contesto Sakura tranquilamente y restándole
importancia
– No lo encuentro – Sakura abrió los ojos a mas no poder
– ¿que? – miro a Ino
– La oficina que tu tenías es
la que ahora tengo yo – comenzó a relatar la rubia – y ya busqué el reporte de
esta muestra – hizo una pausa dramática – no esta
– Lo haremos de nuevo – Sakura cerró los ojos y cruzo los brazos
– Sakura, no tengo memoria de
elefante – dijo Ino aun frente a ella
– Yo recuerdo que tu habías
dicho que era de esos hombres que no se olvidaban– replico Sakura
– pues lamento haber dicho
eso, pero no recuerdo al tipo – Ino cruzo los brazos
– Bueno, creo que tendremos
que dejarla – la pelirrosa alzo
los brazos rendida pues no se le ocurría ya nada
– ¿y tú? – pregunto uno y Sakura la miro como si le hubiera
salido una segunda cabeza
– ¿yo que? – pregunto la Haruno confundida
– ¿tu recuerdas como era? –
siguió Ino
– ¡yo ni siquiera lo vi Ino! –
grito Sakura
– Pero yo te lo describí – se
defendió la rubia
– Sí, pero estaba tan cansada
ese día que no recuerdo nada de lo que hice – contesto Sakura – vamos que ni
siquiera sé lo que hice la semana pasada
– ¿y ahora? – Ino pregunto por
alguna otra opción, si es que la había
– Yo la comprare – contesto
decidida la Haruno
– ¿estás loca? – Se sobresaltó
su amiga al escuchar la respuesta de la tranquila voz de su compañera – Sakura,
no estás lista para ser madre – la regaño
– Ino no estoy hablando de
hacerme el tratamiento – se defendió la pelirrosa
– entonces… – pregunto
confundida Ino
– Solo comprare la muestra… –
contesto simplemente la Haruno, pero al parecer Ino seguía sin entender el plan
que tenía – la comprare en lo que Tsunade sama la compró y así no tendrá que
perder el dinero que pago por ella
– ¿y qué harás tú con una
muestra de esperma? – pregunto curiosa la Yamanaka
– la guardare
– ¿enserio? – no le creía ni
una sola palabra
– Sí, talvez algún día la
use... – Ino la miro alzando una ceja – no lo se
– Bueno… – se rindió la rubia
– en ese caso supongo que solo are el papeleo
– no le digas nada a nadie –
pidió Sakura
– ¿pero ¿qué hay de Tsunade-sama?
– Ya se enterará – suspiro la
chica – si le decimos ahora sabrá que no completamos el trabajo esa vez
– pero tenemos que hacer algo
con el archivo del reporte de la muestra
– inventaremos uno
– Bien – ambas salieron del
lugar
Mientras tanto en una mansión
a las afueras de Konoha una discusión bastante incomoda y ruidosa se llevaba a
cabo, los vecinos salieron de sus casas al escuchar un estruendoso grito de
mujer.
– ¡que! ¿¡Pero… como!? – grito
una mujer de hermosos y largos cabellos negros sentada en un sillón de dos
plazas al lado de su marido y frente a dos hombres de cabellos y ojos negros
– vamos mama con dos hijos
deberías saber ya cómo se hacen los bebes – hablo como si nada uno de los
hombres, alto con cabello Larco atado a una coleta baja, bajos sus ojos negros
dos marcas se hacían presentes
– Cariño – dijo más calmada la
mujer mirando a su hijo mayor – eres mi hijo y te amo, pero no debes hablarle
así a tu madre
– lo sé, pero no pude
evitarlo, lo siento – contesto el joven con una risa ligera
– Bueno, Sasuke-chan – siguió
la mujer hacia su hijo menor – ahora explícame cómo es eso de que Karin espera
a un hijo tuyo
– No estoy seguro de que sea
mía mama – contesto seriamente el Uchiha menor recargado en uno de los muebles
de la sala
– ¿entonces porque ella lo
asegura?
– veras… – suspiro el Uchiha y
comenzó a contar la historia de cómo había pasado todo el embrollo
Después de unos minutos todos
comprendieron el porqué de la duda de paternidad del menor de los Uchiha
– Así que esa mujer se atrevió
a tenderte una trampa – Mikoto Uchiha era una mujer tranquila pero cuando
alguien se metía con uno de sus bebes su enojo podía ser incontrolable
– Pensé que eras más listo
Sasuke – hablo por fin el patriarca de la casa, pero callo cuando la mirada de
su mujer se posó en el
– solo pensé que si accedía
podría quitármela de encima – suspiro nuevamente Sasuke cansado
– Esta puede ser una gran
oportunidad – hablo de nuevo Fugaku y los tres restantes lo miraron
– ¿oportunidad? – pregunto
Itachi
– Por supuesto – contesto
Fugaku – si Sasuke se casa con Minazuki podremos controlar también la empresa
de su padre
– Fugaku – regaño su mujer –
este no es momento para pensar en negocios
– Sasuke ni siquiera sabe si
es su hijo – siguió Itachi
– Exacto – secundo Mikoto – si
ese niño no resulta ser tu nieto le darás tus preciadas empresas a otra familia
– sabia donde darle exactamente a su marido
– Tienes razón – finalizo
Fugaku dándole la razón a su mujer que solo sonrió – primero tenemos que estar
seguros de que el niño es tuyo
– mientras tanto tienes que
hacerte cargo de los gastos de Karin – Mikoto miro a Sasuke que solo regreso
una mirada de molestia
– Ella tiene dinero suficiente
para hacerlo – dijo fríamente cruzando los brazos
– Sasuke-chan! – regaño su madre
– está bien, lo hare – a
Mikoto ninguno de los tres Uchiha podía negarle nada
– así me gusta cariño, debes
ser un hombre responsable
– tsk
Al día siguiente Sasuke tomo
su auto y se dirigió a la mansión, su madre le había insistido que tenía que
hablar seriamente con Karin para llegar a un acuerdo sobre cómo se llevarían
las cosas a partir de ese momento, a regañadientes el Uchiha acepto.
Toco a la puerta y abrió una
de las sirvientas con una sonrisa.
– Uchiha-san bienvenido –
saludo la joven mujer
– vengo a buscar a Karin –
Sasuke sin más pregunto por la pelirroja
– Sasuke-kun! – se escuchó el
grito de la susodicha venir desde dentro y al llegar a la puerta corrió de
forma grosera a la joven que había abierto la puerta, sin más acompaño a Sasuke
a la sala para poder platicar
– te he dicho que no me hables
así – dijo una vez sentado el Uchiha – odio que me hablen de ese modo
– Pero tu madre lo hace Sasuke
– se defendió el azabache
– es mi madre, – contesto
fríamente – es la única que puede hacerlo
– Pronto nos casaremos, seré
tu esposa – dijo firmemente Karin – ¿podré hacerlo entonces?
– tu y yo no nos casaremos –
le respondió Sasuke
– ¡tu madre no dejara que tu
hijo nazca fuera del matrimonio! – grito la pelirroja
– Mi madre no cree que el niño
sea mío – dijo Sasuke calmadamente
– pero entonces tu padre… –
Karin se levantó de su asiento y se puso frente a Sasuke
– mi padre no quiere que me
case hasta que este seguro de que el niño es mío – Sasuke siguió tan calmado
como al principio mientras la mujer entraba en nervios
– Sasuke, ¡tú eres el padre!
Eres el último con el que yo… – no pudo terminar su frase pues fue interrumpida
por el Uchiha
– de eso no estoy seguro, no
recuerdo esa noche
– no puedes hacerme esto…
¿sabes lo que dirán de mí? – le pregunto, pero solo obtuvo una mirada fría de
Sasuke
– no me importa
– pero también hablaran de ti
– señalo la mujer
– nunca me ha importado lo que
digan o dejen de decir los medios y las personas
– mi padre exigirá que te
cases conmigo, – Karin ya se encontraba caminando de un lado a otro como león
enjaulado mientras Sasuke seguía sentado con los codos recargados en las
rodillas y la cabeza sobre los nudillos – soy una mujer de familia y de
sociedad, no permitiré que mi hijo nazca fuera de un matrimonio
– ya me las arreglare, ahora
vendrás conmigo – se levantó el pelinegro de su asiento haciendo que la mujer
lo mirara
– ¿que? ¿Para qué?
– Iremos al hospital – comenzó
a caminar el Uchiha hacia la puerta de entrada
– ¿porque quieres ir al
hospital? – pregunto Karin e igualmente comenzó a caminar
– hare que un médico de
confianza lleve el seguimiento de tu embarazo
– entonces si te importa tu
hijo – se detuvo de golpe la chica
– Mi madre me obligo –
contesto sin más Sasuke
Karin hizo una mueca de
fastidio y siguió al Uchiha hasta el auto de este, sin más partieron rumbo al
hospital.
Uno de los hospitales más
prestigiados de Japón era el hospital privado “Mangekyo” perteneciente a uno de
los doctores más famosos del país Hatake Kakashi y asociado también a la
familia Uchiha.
En este hospital trabajaba
Uchiha Itachi, brazo derecho de su tío, y de vez en cuando haciéndose cargo el
mismo del hospital, su tío era un genio, pero también un vago sin remedio,
Itachi prácticamente era el jefe del hospital pues Kakashi solo se presentaba
cuando era estrictamente necesario.
Sasuke entro directo hasta la
oficina del director del hospital, a la puerta de esta se encontró con el
escritorio de la asistente de dirección, una mujer de cabellos castaños atados
en dos chonguitos que revisaba papeles.
– Busco a Hatake Kakashi –
dijo fríamente el Uchiha con Karin detrás mirando a todos lados, pero la mujer
en el escritorio ni siquiera lo miro
– Hatake-sama no se encuentra
– contesto como si fuera repetitivo
– no sé porque pregunto por el
si nunca está presente – se regañó a si mismo Sasuke – llame entonces a Uchiha
Itachi
– Lo siento – lo miro por fin
la mujer – Uchiha-sama esta en junta con el consejo del hospital, ¿quién lo
busca?
– Su hermano, llame a alguien
que le siga – contesto Sasuke molesto – que sea de completa confianza a alguno
de los dos
– Enseguida – la mujer tomo el
teléfono de su escritorio y llamo a la persona que pidió el Uchiha
Después de unos minutos
apareció una mujer de cabellos azulados y ojos color perla, vestía una bata
blanca sobre su atuendo y una tablilla en manos
– Etto… buenos días – saludo
un poco tímida la doctora
– Ella es la doctora Hyuga
Hinata – hablo Tenten, la asistente de dirección aun detrás del escritorio – es
de completa confianza de Uchiha-sama
– Está bien – Sasuke la miro
de arriba abajo – me quedo con ella
– Hinata el señor es hermano
de Itachi-san – hablo Tenten – por favor, llévalos a consulta
– hai, etto… sígame por favor
– Hinata señalo el camino a su consultorio y Sasuke la siguió jalando a Karin
aun detrás de el
– no tienes que jalarme Sasuke
– chillo la pelirroja
Una vez en el consultorio de
Hinata Sasuke tomo asiento en una de las sillas al lado de la entrada mientras
Karin se sentaba sobre la camilla
– ¿en qué puedo ayudarle? –
pregunto cálidamente la Hyuga
– ¿qué clase de doctora eres?
– pregunto sin preámbulos Sasuke
– ¿disculpe? – pregunto
confundida Hinata
– ¿en que eres especialista?
– ¡oh! Soy ginecóloga – sonrió
Hinata un poco nerviosa
– perfecto… revísala – Sasuke
señalo a Karin quien lo miro molesta
–… – Hinata miro a la
pelirroja y de nuevo a Sasuke
– está embarazada, quiero que
lleves su seguimiento
– claro… ¿gusta quedarse o
esperar en la sala de espera? – pregunto Hinata a Sasuke mientras sacaba su
estetoscopio de uno de los cajones del escritorio que se encontraba en una
esquina
– oh Sasuke! – Se escuchó
decir a Karin con entusiasmo – Será tan tierno que estés en todas mis… – fue
interrumpida por el Uchiha
– Esperare afuera – y sin más
salió cerrando detrás de si la puerta
– ¡Sasuke! ¡Sasuke espera! –
grito Karin sin obtener respuesta
– etto… hare un ultrasonido,
recuéstese por favor – pidió la Hyuga a la mujer que seguía mirando la puerta
– Si… – obedeció la Minazuki
Fuera del consultorio, en la
sala de espera se encontraba Sasuke revisando su teléfono celular cuando sintió
a alguien pararse frente a él, volteo a ver de quien se trataba encontrándose
con la mirada de su hermano mayor.
– ototo ¿qué te trae por aquí?
– pregunto sonriente Itachi
– Por fin haces acto de
presencia – contesto Sasuke guardando el celular en una de las bolsas de su
pantalón
– estaba en una junta
– me lo dijo la recepcionista
– No importa ya – Sasuke cruzo
los brazos
– Siempre tan sonriente –
Itachi se sentó a su lado – ¿para qué me buscabas?
– vine con Karin – dijo con
molestia
– ¿Karin? – busco a la mujer
con la mirada
– sí, quiero que uno de tus
médicos lleve su seguimiento
– Hinata sería la mejor – dijo
Itachi llevándose el dedo a la barbilla pensativo – es ginecóloga y…
– Sí, lo sé – interrumpió Sasuke
– entonces para que me…
– Solo quería asegurarme de
que me dieron a la correcta – interrumpió una vez más el Uchiha
– bien, ella es un poco tímida
– siguió contando el Uchiha – pero es una excelente médica, de total confianza
– Hmp
– hare que me dé una copia de
cada reporte y en cuanto el feto tenga la talla adecuada aremos el examen de
paternidad – Itachi se levantó de su asiento y miro a su hermano
– Perfecto – respondió Sasuke
e igualmente se levantó de su asiento
Ambos Uchiha fueron al
consultorio de la Hyuga para revisar los resultados de la consulta y pedir
algunos exámenes de rutina.
En el hospital general de
Konoha la paz reinaba, pacientes entraban y salían, pero de repente un grito
resonó por todo el hospital…
– Sakura! – la voz de una mujer
muy enojada se hizo escuchar
– Ya se enteró – Sakura tembló
por un segundo detrás de su escritorio inmerso en una pila de papeles
– Sakura! – La puerta de su
oficina se abrió de par en par – ¡Tienes que explicarme esto! – su mentora y
tutora entro directo hasta quedar frente a ella
– que sucede Tsunade-sama? –
pregunto Sakura tranquilamente
– ¿puedes decirme que
significa eso de que compraste una de las muestras de esperma?
– Bueno, significa eso, que
compre una de las muestras – Sakura puso los brazos sobre el escritorio
– ¿se puede saber para qué
quieres tu una? – Tsunade tomo asiento en una de las sillas frente al
escritorio y encaro a la Haruno
– como médico y jefa del
hospital no tengo mucho tiempo para conocer a un hombre, pensé que talvez podría
mejor ser madre soltera
– si no tienes tiempo para una
pareja menos lo tendrás para un niño Sakura! – grito Tsunade
– ¡claro que puedo tener
tiempo para un hijo! – Sakura comenzaba a perder la calma
– Sakura, eres una mujer
bonita, cualquier hombre podría fijarse en ti – le dijo la rubia
– No quiero cualquier hombre –
Sakura se levantó de su asiento y comenzó a caminar
– No seas exigente, diviértete
– le dijo Tsunade imitándola
– no soy esa clase de mujer – contesto
molesto Sakura
– eres joven, tienes mucho que
hacer antes de adentrarte en el mundo de la maternidad
– lo siento Tsunade-sama, no
pienso discutir el tema de hombres ahora – Sakura siempre había sido terca,
pero según la Senju ahora estaba siendo irracional
– Estas siendo irresponsable –
le regaño la rubia
– no tienes derecho a
cuestionar mis decisiones, soy mayor de edad, además no es como que…
– Lo eres, pero esa decisión
es muy precipitada – interrumpió Tsunade
– ¡hare lo que se me dé la
gana! – grito Sakura y se dirigió a la puerta de la oficina
– Sakura, te quiero como a una
hija, espero que pienses bien lo que vas a hacer – se alcanzó decir a Tsunade
antes de que Sakura saliera por la puerta directo a la clínica
– yo también – susurro la
pelirrosa
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– ¿estás segura de esto
Sakura? – Pregunto Ino con una jeringa en mano – Pensé que solo comprarías la
muestra y la guardarías
Sakura se encontraba recostada
en una camilla con el abdomen descubierto y totalmente nervioso
– Yo también, pero… – dudo un
poco y tomo aliento para darse valor – ahora quiero algo diferente… hazlo
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