Ok esto es extraño, vine a entrenar al campo de futbol con
los muchachos a la hora de siempre, todo iba bien hasta que él se sentó a
observarnos, desde hace media hora está viéndome, ¿Quién es él?
Su reiatsu se me hace conocido, ¿de dónde? Ese cabello
blanco… esos ojos color turquesa, estoy segura que los he visto en algún lado,
pero ¿Dónde? ¿Quién es él?
La cabeza me está dando vueltas, ya ni siquiera puedo patear
el balón con precisión, estoy harta, voy a hablar con él.
Me acerqué a él y pude verlo mejor, un chico de unos 17 años,
vestía pantalón azul de mezclilla con una camilla blanca a rayas con los
primeros botones sueltos y tenis
– ¿se te ofrece algo? – pregunté una vez que estuve frente a
él y el solo me miro serio, mi sangre comenzó a hervir
– nada en especial – contesto después de unos segundos
– entonces – dije – ¿porque estás viéndome desde hace rato? –
el alzo una de sus blanquecinas cejas
– vaya – sonrió, no sé porque me sonroje – eres muy egocéntrica
¿no? – acaso me dijo… egocéntrica – ¿Quién dice que estoy viéndote a ti?
– entonces dime – esto comenzaba a molestarme – ¿qué haces aquí?
– ¿que acaso está prohibido que este aquí? – me pregunto
cruzando los brazos, el seguía sentado sobre el césped que rodeaba el campo y
yo frente a él de pie
– no, pero incomodas nuestro entrenamiento
– por favor, ni que fueran tan buenos – ok, eso ya colmó el
vaso
– lo somos – dije apretando los dientes
– bien – se levantó y sacudió su pantalón – si estas tan
segura porque no hacemos un trato – lo mire, era alto, más que yo, me pasaba
por una cabeza y cacho, ok me estaba perdiendo en la anatomía de ese chico
frente a mí, ¿Qué estoy pensando? Vamos Karin, tienes 15 ¡madura! Carraspee
– ¿qué clase de trato?
– juguemos futbol – sonreí al escucharlo – si yo gano, tu tendrás
que aceptar una cita conmigo
– ¿que? – ¿escuche bien? Fruncí las cejas – Eso no
– ¿tanto miedo tienes de perder? – cruzo de nuevo los brazos
y me miro con los ojos entrecerrados
– ¿y si yo gano? – bien, si quería jugar pues juguemos
– si tú ganas me iré de aquí – lo mire dudosa – bien, hare
lo que quieras – agrego y yo asentí con la cabeza
– está bien – le di la mano y por un momento sentí una
ligera chispa provenir de la suya, miré mi mano cuando la soltó, algo me decía que
yo conocía a ese chico, ¿Quién demonios es él?
No sé por qué ese tipo me hace enojar de este modo, que
tiene el que hace que no pueda pensar con claridad ¿Quién es él?