Cuando una persona...

La vida es una escuela en la que hay que aprender leccióntras lección y cada vez son mas difíciles, duras y también son cada vez mas importantes... yo acabo de aprender una... Cuando una persona se enamora... no escoge de quien lo hace, no siempre dura lo que quieres y tambien... el amor conyeva muchas responsabilidades y a veces se debe sufrir para encontrar alguien mejor

8 dic 2015

Lazos de sangre cap 10 (Naruto)

INEVITABLE

Pov Sakura
Otro día de duro trabajo, como siempre mi día comenzaba a las cinco de la mañana cuando sonaba el despertador, me daba un baño para despertarme completamente y me vestía. Mis niños aun dormían plácidamente en sus cunas y no me gustaba despertarlos, pero así tenía que ser, bañaba y cambiaba a cada uno de ellos, tomaba su pañalera y salíamos de casa rumbo al hospital.
De camino ambos bostezaban buscando dormir de nuevo, pero todo eso se les pasaba al llegar y dejarlos en la guardería donde veían a todos sus amiguitos y salían corriendo tras ellos, casi me sentía abandonada, después de verlos jugando por unos segundos, saludaba a todas las enfermeras a cargo del turno matutino en la guardería y después de despedirme de mis amores salía rumbo a mi oficina donde seguramente pilas de papeles por firmar me esperaban.
El día podía ser rutinario, papeles por firmar, operaciones por autorizar, visitas de familiares disgustados por las atenciones de sus pacientes, médicos reclamando por la actitud de los familiares y una que otra cirugía que requería mi ayuda.
De vez en cuando salía a Mangekyo el hospital privado con el que teníamos algunas alianzas por así decirlo, visitar aquel hospital significaba ver a Itachi, el hermano del padre de mis hijos, y él me lo recordaba, ¿Por qué tenían que ser tan parecidos? ¿Qué diría si supiera que es tío? No me gustaba pensar en eso, no me gustaba tener que guardar secretos, pero no podía permitir que existiera la posibilidad de que me separaran de mis dos amores.
Todos los días visitaba a Tsunade-sinshou en la clínica, ella ama a mis niños, los ve como sus nietos, aunque no le gusta sentirse abuela ella dice que hace una excepción por ellos, según ella la primera palabra de los gemelos fue “baba” (puede significar abuela en japonés) aunque sabemos que esos solo era balbuceos no quisimos romper su ilusión, más que nada para evitar su enojo
Los días podían pasarse volando, terminaba agotada al final de mi jornada, pero había algunos días, como hoy, que tenía que quedarme más de lo previsto por alguna emergencia, estos días son el doble de pesados y para una madre soltera que aún tiene que llegar a casa a hacer varios quehaceres domésticos pueden ser mortales, es por eso que al medio día tomo una pequeña siesta sin que nadie se dé cuenta, excepto Ino, ella parece adivina.
– durmiendo otra vez ¿he? – escuche su voz burlona cruzando la puerta
Ino seguía siendo mi mejor amiga después de tantos años, ella fue mi asistente personal por un tiempo, pero decidió terminar su carrera como médico después de haberla abandonado por unos años y ahora era una gran doctora, aun así, ella seguía ayudándome mucho en las tareas de oficina.
– calla Ino, tú ya puedes irte – le dije con voz adormilada
– solo vine a dejarte esto – escuché un sonoro golpe sobre el escritorio – son expedientes de las altas de hoy, tienes que firmarlas
– déjalas ahí, lo are más tarde
– hoy volveré una hora por la noche para revisar a la señora Okinawa así que puedes dejarlos sobre el escritorio y los archivare por ti – escuche su voz alejándose
– gracias – le dije y traté de volver a conciliar el sueño
– me voy, nos vemos mañana – por fin la escuche salir de la oficina
– hasta luego
Después de volver a la vida luego de mi sueño reparador vuelvo a las andadas hasta que es la hora de salir.
Dando las once de la noche es hora de salir a la libertad, es duro ser la directora de un concurrido y atareado hospital, menos mal que la guardería está abierta para el personal las 24 horas del día, mis niños han de estar dormidos, que pena me da ir a despertarlos ahora, pero es tiempo de ir a casa.
Me dirigí primero a las duchas a darme un buen baño y quitarme esta ropa sucia, después de eso fui directo a la guardería donde me encontré con Kurenai, la enfermera a cargo esta noche, Daisuke y Sarada dormían al lado de otros niños, al parecer habían caído rendidos después de un día ajetreado.
Le pedí de favor a Kurenai que me ayudara con uno de los niños para poder llevarlos al auto y después de que pidiera ayuda a una de sus compañeras para que vigilara a los niños me acompaño al auto con Sarada en brazos y yo llevaba a Daisuke, acomodamos a los niños en las sillas de seguridad, ambos seguían dormidos, vaya que son de sueño pesado, le agradecí y por fin fuimos directo a casa.
El camino fue bastante tranquilo, las calles a esta hora están casi vacías, solo se veían uno o dos autos cada cierto tiempo, después de unos minutos manejando divise la casa y sentí un tremendo alivio, dormiría como un bebe, justo cuando estacione el auto una llamada entro a mi celular, saque el teléfono de mi bolsa y mire la pantalla, era de Ino así que baje del auto y conteste fuera para no despertar a los niños.
– Sakura, tienes que regresar ahora – escuche que dijo apenas conteste
– ¿qué sucede Ino? – pregunte algo molesta – acabo de llegar a casa, los niños están muy cansados, no puedo ir ahora, hazte cargo – le pedí y estuve a punto de colgar cuando ella volvió a hablar
– Sakura – me pidió y escuche su voz preocupada – acaba de haber un accidente en una zona residencial, una explosión de gas hizo derrumbar un edificio hay muchos heridos, necesitamos tu ayuda
– que los manden a otro hospital – pedí con la esperanza de que no fuera tan grave y se pudiera hacer algo sin mi
– ellos los mandaron aquí – dijo Ino – son traslados, nos pidieron apoyo – logre escuchar el ajetreo en el hospital, no había de otra, tenía que volver
– está bien, voy de regreso – le dije y termine la llamada
Suspiré sonoramente, mis niños estaban dormidos en la parte trasera del auto, cada uno en sus silla y bien abrigados, sonreí al verlos.
Sarada y Daisuke son lo más importante en mi mundo, ahora ya tienen dos años de edad y para su tiempo son bastante listos, Sarada ya habla como periquito, aunque algunas veces no se sabe muy bien lo que está diciendo, ella es bastante como yo, Daisuke es un poco más callado pero muy independiente y piensa que siempre se hará lo que él dice, es un niño muy orgulloso y algunas veces mi dolor de cabeza, a pesar de ser gemelos ambos son muy diferentes e iguales a la vez.
Subí de nuevo al auto y lo arranque para regresar al hospital, como dije, las calles a estas horas están muy solas, pero aun así hay que respetar los señalamientos, nunca falta el loco irresponsable, llegue a un semáforo en luz roja y detuve el auto, escuche a mis niños removiéndose en la parte de atrás así que los mire por el retrovisor y vi a Daisuke mas que despierto tratando de despertar a su hermana.
– Daisuke-chan, cariño déjala dormir – le dije a mi niño y este me miro, yo lo veía por el retrovisor y note que frunció su pequeño cejo
– no mami – escuche que respondió y siguió picando la nariz de su hermana – Sara, Sara – llamaba a su hermana
– cariño, déjala descansar – repetí y el pareció entender mi solicitud, pues dejo de picar la nariz de Sarada
– mami, voy – sabía lo que eso significaba, él quería pasarse a la parte de enfrente conmigo, estiraba sus bracitos pero no llegaba a ningún lado así que lo vi mirar con enfado los tirantes que lo sujetaban a la sillita de seguridad.
– sabes que no se puede Daisuke, voy manejando – le dije todavía mirándolo desde el retrovisor
– mami, voy – repitió mi pequeño y lo vi tratando de desabrochar los tirantes de la silla
– no cariño, no hagas eso – le dije, pero como siempre él quería estar con su mama y no se detendría hasta lograrlo, o hasta cansarse, lo que sucediera primero aunque habiendo despertado apenas no creo que sucediera lo segundo.
Mire el camino y note que la luz había ya cambiado a verde, pero yo no avance, quería que Daisuke entendiera primero que no debía quitarse los tirantes, puse mis luces preventivas para avisar a cualquier persona que yo estaba allí, desabroche mi cinturón para poder voltear a verlo bien y el me miro con esa carita de súplica, sabía que no desistiría tan fácil, suspire, tome una de sus manitas lo poco que pude y lo mire con seriedad.
– cariño, cuando lleguemos estarás un rato conmigo ¿sí? – espere que el dijera que si con su enorme sonrisa, pero solo frunció mas la mirada
– no mami, voy – insistió el volviendo a su tarea de tratar de quitarse los tirantes
Escuche un clic que indicaba que el pequeño lo había logrado y después de eso vi su carita de “lo logre” bien marcada en una mueca de felicidad, yo le sonreí de forma torcida, esa que decía, “no me importa que lo hayas suelto, lo volveré a poner” pero un estruendoso choque borro toda imagen de mi cabeza. Sentí varios golpes, vi todo a mi alrededor dar vueltas y así como empezó todo se detuvo, un zumbido ataco mis oídos, no escuchaba nada más, toque mi cabeza y sentí un líquido correr, mire mi mano totalmente ensangrentada, la vi con horror, no podía moverme
– Daisuke, Sarada… – fue lo que llego a mi cabeza, los busqué con la mirada y pude ver las dos sillas aun atadas al asiento trasero
Sarada lloraba, estaba totalmente asustada, trate de alcanzarla, pero no pude, la silla de Daisuke estaba vacía… lo busque, pero no logre divisarlo.
– ¿se encuentra bien? – escuche una voz proveniente de fuera
– ayuda…. Mi hijo…. No esta – logre decir con la poca vez que me quedaba
No logre ver su rostro, solo la vestimenta que llevaba, al parecer había sido parte del accidente pues esta se veía desordenada y manchada, incluso parecía que estaba herido
– una ambulancia… – lo escuche decir – estoy bien… hay una mujer herida… – mis oídos no me dejaban escuchar bien la conversación pero talvez estaba hablando por teléfono – estoy en… date prisa – fue todo lo que logre escuchar
– ayude primero a mi niña – suplique al hombre, Sarada seguía llorando
– no se preocupe, ya vienen en camino – lo escuche decir
– gracias – la vista se me nublo y todo se volvió negro paulatinamente, me sentía muy cansada

– no se duerma – seguía escuchando la voz – ¿me escucha? No se quede dormida señorita, la ayuda está en camino – fue lo último que logre escuchar antes de que todo fuera total silencio

6 comentarios:

  1. Hola
    Lo se, un poco corto a comparacion de otros pero por ahora es necesario dejarlo asi, espero no tardar mucho con el proximo cap
    espero les haya gustado
    Sue fuera n.n

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  2. *_* vamos porfis porfis conti lo mas pronto que puedas quedo en lo mejor uuuu algo me dice que ahorita sasuke se va enterar de los peques y va a arder troya ;) tu fic es genial

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  3. *_* vamos porfis porfis conti lo mas pronto que puedas quedo en lo mejor uuuu algo me dice que ahorita sasuke se va enterar de los peques y va a arder troya ;) tu fic es genial

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  4. quiero la conti y quien la ayudo sasuke o alguien mas ademas viva el ss
    espero con ansias

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  5. Esperó que pronto pongas el siguiente capítulo, por favor... Me muero de curiosidad

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