LA
NUEVA INTEGRANTE / LA DESPEDIDA
Por
las puertas de Konoha se adentraba un cansado hombre con un pequeño bulto
cubierto en brazos, parecía tener mucha prisa, jadeando llego a la torre del
cuarto Hokage abriendo las puertas de su oficina de par en par.
-necesito
hablar con usted- dijo siendo detenido por un par de ANBU a su llegada
-déjenlo
hablar- fue lo que respondió el hombre desde su escritorio, un hombre alto de
cabello rubio y ojos azules, en su mirada se reflejaba serenidad y amabilidad,
vestía el traje típico de un jounnin pero sobre sus ropas estaba esa capa que
lo identificaba como el ninja más respetable de la aldea.
-están
siguiéndome, no tengo mucho tiempo, tengo que ver inmediatamente a Uzumaki
Kushina... pero…- dijo rápidamente y corto al ver a quien tenía enfrente de si-
Minato!!! Eres tú!!!- casi se le echó encima al hombre cuando lo reconoció.
-Kenshi???
Que haces aquí??? Que sucede??- pregunto gritando el Hokage cuando vio a su
viejo conocido- para que quieres ver a Kushina???- hizo una seña a los ANBU que
seguían de pie detrás del hombre para que llamaran a la Uzumaki.
-necesito
pedies un favor- dijo viendo aquel pequeño ser que tenía entre sus brazos-
ella es Hikari, es mi hija, necesito que vean por ella, yo no puedo cuidarla-
sus ojos volvían a llenarse de lágrimas al recordar lo que había sucedido.
-que
sucede Minato???- una voz detrás de Kenshi lo saco de sus recuerdos, era
Kushina, una hermosa mujer de cabellos largos y rojos como el fuego amarrados
en una coleta alta, sus ojos eran azules y al igual que Minato mostraba sus
ropas ninja mostrando que era una kunoichi de alto nivel.
-Kushina!!!-
la kunoichi abrazo a su amigo, hacía mucho tiempo que no lo veía.
Flash back
A las afueras del país del fuego, en una
pequeña aldea se encontraban Minato y Kushina en una misión de escolta, el sumo
sacerdote del templo del fuego había ido a visitar a una joven pareja que
acababa de casarse. Su misión era quedarse con él hasta que su visita terminara
y regresarlo a salvo al templo.
En una casa del pueblo, los dos shinobis
hacían guardia a la puerta de una de las habitaciones.
-porque debemos hacer esto-ttebanne? es
una misión que bien los chunnin pueden hacer, nosotros podemos ir a misiones de
más alto rango- decía la pelirroja claramente molesta
-cálmate Kushina, sabes que no podemos
negarnos a una misión, sea cual sea el rango, esta es una misión importante- respondió
su acompañante tratando de calmarla
-cuanto vamos a tardar, llevan hablando más
de dos horas ahí adentro- Kushina miraba la puerta de la habitación donde el
sacerdote platicaba con la pareja de recién casados- de que tanto crees que estén
hablando Minato??? Debe ser algo muy importante no crees??-
la curiosidad de la joven era muy
grande, trato de acercarse a la puerta lo más que pudo, dejando el oído pegado
a ella solo pudo escuchar como los pasos se acercaban… así sin más la puerta se
abrió.
-saldremos en tres dias- dijo el anciano
y se dispuso a caminar a la que antes habían indicado como su habitación.
-Kushina, yo lo acompañare, tú ve a
comer algo y cambiamos en cuanto termines- dijo Minato con una sonrisa y siguió
al sacerdote.
-hai- Kushina estaba a punto de dar
vuelta cuando escucho a la joven pareja hablar- se quedó estática tratando de
escuchar algo.
-no te preocupes, todo saldrá bien- decía
el
-pero tu acabas de escucharlo, habrá mucha
gente detrás de ella- la joven mujer tenía un tono de preocupación
-Natsuki, nadie debe saber lo que es y
listo, ella estará bien- su esposo trataba de calmarla, tomándola de la mano y
hablando con un tono de vos sereno
-así como los sacerdotes del fuego lo
supieron, alguien más puede saberlo sin necesidad de que les digamos algo Kenshi-
ella estaba a punto de llorar.
Kushina no pudo más y se acercó a ellos
-konichiwa, no pude evitar oír su conversación,
yo soy una kunoichi de la aldea de la hoja, mi nombre es Uzumaki Kushina, soy
una de las escoltas del sacerdote Ryuji y estoy a su servicio en lo que pueda ayudarles-
dijo con una sonrisa en la cara
-gracias Uzumaki-san, estoy segura que
en su tiempo nos serás de gran ayuda- Natsuki mostraba un gran alivio en su voz
-puede llamarme Kushina, yo no sé de lo
que les hablo el pero, estoy segura de que no habrá ningún problema, ustedes estarán
bien- trato de que ellos estuvieran un poco más relajados
-Kushina-san-dijo el acercándose más a ella,
Kushina pensó que estarían a punto de reclamarle por meterse en su conversación-
nosotros nos consideramos una pareja normal, acabamos de casarnos y hoy una
semana después de nuestra boda viene este hombre y nos dice que nuestra primogénita
estará en peligro-dijo el explicando el problema
-en peligro??? Pero como lo sabe el?? Su
esposa está embarazada??? No se le nota, como saben que será una niña???- Kushina
hacia demasiadas preguntas
-nos dijo que mi esposa quedo embarazada
en nuestra noche de bodas embarazada, será una niña muy saludable y una persona
importante, pero que muchos la buscaran por el poder que tendrá, tal vez ya
saben de ella y la están buscando… nosotros somos shinobis pero no somos
activos como tales, después de conocernos decidimos ser solo civiles- el trato
de explicarse lo más que pudo.
-ya veo- dijo Kushina entendiendo el
asunto- no se preocupen, mi esposo y yo somos shinobis experimentados, hemos
trabajado en toda clase de misiones, estoy segura que el al igual que yo los
ayudara en lo que sea necesario-
-gracias Kushina-san- dijeron los dos al
unísono
Pasaron los tres días que el sacerdote había
planeado quedarse en la pequeña aldea, Kushina y Minato estuvieron de acuerdo
al ayudar a la pareja en lo que pudieran y se hicieron buenos amigos en ese
corto tiempo.
Fin del flash back.
-la
pequeña ya nació, es muy bonita… donde esta Natsuki???- pregunto Kushina y los
ojos del hombre ensombrecieron
-ella
se quedó a darnos tiempo de escapar… nos encontraron unos días antes de que
ella diera a luz, logramos escapar al templo pero en cuanto nació, nos atacaron-
Minato se acercó a Kushina y los dos escucharon con atención- Natsuki estaba
muy débil, por eso me pidió que fuera yo quien trajera a Hikari a Konoha-
entrego a la pequeña a brazos de Kushina- necesito pedirles de favor que la
cuiden, ellos aún están tras de nosotros… me llevare una de las sabanas de Hikari
para que rastreen el olor y vayan tras de mí, cuídenla mucho por favor- dijo acercándose
a la ventana- su nombre es Uzumaki Hikari, estoy seguro que con ustedes crecerá
muy bien- sin más salió de un salto por la ventana y se perdió entre los
edificios.
-Uzumaki
Hikari- repitió Minato- un momento… Uzumaki???- Minato no entraba en si
-claro!!!
Es por eso que Natsuki se parecía tanto a mí, ella era como mi prima, debió
haber sobrevivido junto a otros miembros del clan, por eso decidió confiar en
mi- decía mientras miraba a la pequeña bebe- Hikari, prometo cuidarte como mi
propia hija… bienvenida a mi familia.
-creo
que no podrás hacer misiones por un tiempo querida- le dijo Minato abrazándola-
ahora tenemos una pequeña que cuidar.
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