llegaran a salir los personajes de dicho anime, pero la mayoría de la trama es de mi invención
los personajes no me pertenecen a mi sino a Kishimoto-sensei
pero algún día cuando sea millonaria se los comprare jejejeje
EL COMIENZO DE LA HISTORIA
En un lugar lejano.
-ya viene!!!!
-aguanta un poco más cariño, un
poco más, ya casi llegamos
-no puedo, no puedo… este bebe ya
quiere salir- gritaba con desesperación una chica de cabellos rojos largos
hasta las caderas y sus ojos de un penetrante color azul, su tez era blanca y vestía
un gran vestido lila con un suéter blanco por encima
-ya casi llegamos al templo, ten
un poco de paciencia- contestaba su pareja tratando de esconder su preocupación,
el tenia el cabello nergro, ojos oscuros como la noche y vestia una playera azul, pantalón negro y una
sudadera de igual color.
La pareja corría por los caminos
vacios del bosque… se veían bastante cansados, ella tenía un embarazo ya en sus
últimos minutos, al llegar a un gran templo, ellos entraron deprisa corriendo
por los largos pasillos y al final llegaron a una gran habitación donde varios
monjes y mujeres los esperaban.
-debe salir, nosotros le avisaremos
cuando pueda pasar- dijo una de las mujeres tomando a la chica del brazo y ayudándola
a acostarse sobre una cama llena de sabanas y almohadones.
El salio de la habitación sin
replicar, pasaron varios minutos, no llegando ni a la hora de espera pero a el
el tiempo se le hizo interminable, cuando por fin llego la hora el llanto salio
de la habitación llegando a sus oídos, fue el sonido mas hermoso que el había escuchado
en toda su vida, pero la alegría duro poco. Seguido del llanto una explocion se
escucho justo en las puertas del templo, entro rápidamente a la habitación…
-estan aquí!!!- grito desesperado
el hombre
-llevatela, llévatela!!!- fue lo
primero que dijo la mujer
-pero… Natsuki… aun estas débil por
el parto- el llanto amenazaba por salir de sus ojos
-exacto, tu estas descansado, llévatela,
no dejes que la encuentren, llevacela a ella, sabra como esconderla bien- el
obedecio y tomo a la pequeña niña entre sus brazos.
-cuidate mucho, volveré por ti-
con su mano libre tomo a su esposa por la barbilla y le dio un pequeño beso
lleno del amor que le tenia
-Kenshi… yo me encargare de que
no te sigan, trata de ir lo mas rápido posible- como pudo ella se levanto,
mientras el daba un salto por la ventana, alejándose del lugar a toda prisa, en
el fondo de su corazón, sabia que no la volveria a ver.
Saltando de rama en rama, Kenshi
se alejaba del lugar donde había dejado a su amada esposa, tenia que proteger a
su pequeña hija. Cuando estuvo lo suficientemente lejos, dio media vuelta
llegando a ver solamente aquel templo en llamas donde hacia apenas unos minutos
había estadio. Se apresuro a seguir su camino, tenia que llegar rápidamente a
ese lugar, donde su bebe podía estar a salvo.
-no te preocupes Hikari… te
prometo que no dejare que te pongan un solo dedo encima- decía mientras
aumentaba su velocidad.- Pronto llegaremos a Konoha.
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