DENTRO DE LOS MUROS
Hikari estaba cansada, habían pasado horas desde que
salieron de Konoha y no habían parado a descansar ni para comer; la noche había
entrado y estaban por llegar al templo que de ahora en adelante y por algunos
años seria su hogar, cuando estuvieron al frente no podía ver más que una gran
muralla con una puerta de madera al frente, uno de los monjes la abrió y entro
haciéndoles una señal para que lo siguieran, dentro se podía ver una gran
explanada, podría ser donde entrenaría, esta estaba dividida en dos por un gran
camino que daba al edificio en sí, era enorme, con una gran puerta de madera
que tenía plasmado un símbolo, el símbolo del fuego… el edificio era imponente.
Caminaron hacia ella y entraron, dentro todo estaba oscuro, solo alumbrado por
un par de antorchas, era un gran salón con dos puertas, una de cada lado, los
monjes se despidieron dejando a Hikari con la sacerdotisa quien le hizo señas
para seguirla y ellos se fueron por la puerta contraria a ellas.
La puerta daba a un gran pasillo, un gran pasillo con más
puertas, muchas puertas de un lado, tenía ganas de abrir todas para ver que
había detrás de ellas, del otro lado el pasillo tenía muchas macetas con
plantas, el pacillo rodeaba a manera de cuadrado un gran jardín con pequeños
árboles y matorrales, muy hermoso, supuso que la otra puerta del gran salón
estaba del otro lado.
Llegaron frente a una puerta café, igual a todas las
demás.
-esta es tu habitación- dijo la sacerdotisa sacando a
Hikari de sus pensamientos
-hai, arigato- respondió con una inclinación
-debes descansar- dijo abriendo la puerta y dejándola
pasar- en unos momentos te traeré tu cena- sin más, se fue
La habitación era sencilla; una cama, un buro, una mesita
y su silla… un momento… donde está el baño??? Lo busco por todas partes y no lo
encontró ya le preguntaría a la sacerdotisa cuando viniera, bueno, de momento
dejo su mochila en la silla y se recostó en la cama, era muy cómoda para lo
sencilla que se veía, sin darse cuenta se quedó dormida un momento hasta que
escucho a alguien golpear la puerta, se levantó tallándose los ojos y camino
para abrir la puerta.
-te traje tu cena- era la sacerdotisa, entro y dejo la
charola sobre la mesa
-gracias… emm…
-Mitsuki… Fujimori Mitsuki
-gracias Mitsuki-san
- te dejo para que comas y descanses, toma- le extendió
la mano en donde llevaba un cambio de ropa- es tu uniforme, pasare a dejarte
otro despues, mañana empezaras tu entrenamiento a las 6 am en punto
Hikari tomo el uniforme- gracias pero, ammm, puede
decirme donde está el baño??? Jejeje
-claro, esta al centro del pasillo, hay dos, el de la izquierda
es el de mujeres- Mitsuki se despidió y salió cerrando nuevamente la puerta
-itadakimasu!!!- dijo Hikari y se sentó a tomar su cena,
una vez terminado, tomo su pijama y fue directo a donde estaban los baños, pudo
notar que en el centro del pasillo solo había dos puertas, mucho espacio según
pensó ella, pero al entrar se dio cuenta del por qué, pasando la puerta de
entrada del baño de mujeres pudo darse cuenta que estaba dividido en dos
puertas, por un lado estaban los sanitarios, y por el otro, le brillaron los
ojitos al ver unas aguas termales, no perdiendo el tiempo tomo un largo baño
para después ir a dormir
**
Al día siguiente se levantó puntual para su primer día de
entrenamiento, se dispuso a tender su cama y dejar todo bien arreglado, peino
su cabello en una coleta alta con sus mechones al frente, su uniforme era muy
parecido a un dogi de karate, el uwagi y zubon eran blancos y el obi era negro,
era muy ligero, así tendría más movilidad. Pronto fueron a buscarla, salió de
su habitación y cerro bien, camino detrás del monje que la escoltaba, y se
dirigieron al gran salón donde los esperaba el viejo monje que visito al Hokage
dos semanas antes de su partida, estaba sentado en flor de loto frente a otros
monjes en la misma posición, justo cuando entraron, los monjes se levantaron y
salieron dejando a Hikari sola con aquel monje, pronto entraron dos mujeres y
los tres se pararon frente a ella, el viejo hizo una señal para que lo
siguiera.
En el gran salón había un altar al fondo sobre una
superficie más alta, y a un lado había una gran mesa con cojines rodeándola, fueron
hasta una orilla de la mesa y se sentaron los tres adultos de un lado y Hikari
del otro, el silencio era incomodo pero pronto el viejo hablo
- te preguntaras que es lo que haces aquí no???
-si- contesto rápidamente Hikari
-bueno, no sé si sabrás que tus padres no eran de Konoha-
Hikari asintió- ellos eran de una pequeña aldea que no es shinobi, cuando aún
no nacías se les informo que tú estabas en camino y no serias una niña lo que
podría llamarse normal- el ceño de la niña se frunció ante las últimas palabras
del monje pero este no se inmuto, tenía la mirada completamente seria
-nosotras somos las sacerdotisas que atendimos el parto
de tu madre- dijo una de las mujeres
-he de decir que eres igual a tu madre- dijo la otra y
Hikari sonrió cuando escucho su comentario, pero volvió a ceñir la mirada
cuando miro de nuevo al viejo
-escuche algo de mi destino cuando hablaba con
Hokage-sama-puede decirme que es lo que significa eso??? Una persona es libre
de elegir su destino!!!- se levantó al decir las últimas palabras
-tal vez, pero parte del tuyo ya está escrito, abras de
llevar un entrenamiento para lograrlo y después de eso serás libre de hacer lo
que creas correcto y seguir tu vida, incluso gracias a eso tus habilidades
serán grandes
-explíquese mejor
-habrá que comenzar desde el principio, esto se remonta a
cientos de años atrás…- Hikari volvió a sentarse para escuchar el relato del
viejo monje.
El viejo conto la historia de porque estaba allí y para
qué fin, dando conclusión en el día de su nacimiento y como es que se había
enterado de que estaba en Konoha, tomo varias horas en salir de ese gran salón
y ser llevada a la explanada de la entrada, por la posición del sol se podía
ver que ya eran casi las 10 de la mañana, había tomado su desayuno en medio de
la conversación con el monje y las dos mujeres.
Estaba sumida en sus pensamientos con respecto al relato
"un demonio vive
dentro de ti" es todo lo que
estaba en esos momentos en su cabeza
Cuando estuvo lista para su entrenamiento vio que a ambos
lados habían varios estudiantes más a parte de ella, iban desde pequeños de más
o menos su edad hasta adolescentes de entre 16 o 18 años. Todos vestían el
mismo dogi pero el obi variaba en tres colores; blanco, negro y rojo.
- el color depende del nivel de cada alumno - Una voz la saco de sus pensamientos
-Mitsuki-san, buenos días- dijo volteando a ver a la
persona que la acompañaba
Mitsuki era una joven de unos 20 años, era jovial de
cabellos castaños largos hasta la cintura, los llevaba sueltos y ojos de igual
color su piel era morena y llevaba un kimono largo blanco con detalles azules
La sacerdotisa hizo una inclinación a modo de saludo- los
blancos son principiantes, los negros son intermedios y los rojos son avanzados
-yo acabo de llegar, porque tengo el cinturón medio???
-bueno, estoy segura de que aunque no lo parezca tienes
un buen entrenamiento previo no es así???
- solo estuve dos semanas en la academia
-mmm, seguro que avanzaras a buen ritmo- le dijo con una
sonrisa- además si te das cuenta hay como 20 alumnos de cinturón blanco, solo
hay unos 10 alumnos de nivel medio, y 3 de nivel avanzado, cuando no pasan el
examen final de su nivel ya no se les permite seguir aquí, así que es como si
hubieras pasado el primer examen… mira, ahí viene tu primer instructor- dijo
cuando vio venir al monje que le daría su primera clase
Hikari volteo a ver a su nuevo sensei pero más que un
monje parecía un modelo salido de revista, se le veían unos 22 años, no tenía
la cabeza rapada como los demás monjes, tenía un cabello negro corto en varias
capas, alborotado seximente, sus ojos eran verdes, tan verdes como las
esmeraldas y su piel era blanca, vestía como los demás monjes pero no por eso
se veía menos atractivo
-buenos días Kotaro-san- saludo Mitsuki con un ligero
sonrojo en las mejillas- ella es Hikari-chan, tu nueva estudiante
-buenos días Mitsuki-chan, Hikari-chan- saludo con una
sonrisa el joven
-ohaio- fue lo único que contesto la Uzumaki
-los dejo para que puedan comenzar, hasta luego
Kotaro-san- se despidió Mitsuki
-matta ne Mitsuki-chan- no paraba de agitar la mano el
joven hasta que dejo de ver a la sacerdotisa
-te gusta verdad???- la pregunta de la pequeña saco de
sus pensamientos al castaño
-que???- la niña sonrió traviesa- no, eso...yo-tosió para
cambiar el tema- vamos te explicare como estará dividido tu entrenamiento-
comenzó a caminar
-hai hai- ya se tomaba la libertad de darle el avión a su
maestro y lo siguió
Al llegar a la sombra de uno de los árboles que tenía a
los lados la explanada se sentaron
-tu entrenamiento se dividirá en 5 secciones-comenzó a
hablar Kotaro- una por cada día de la semana- podrás descansar los fines de
semana si no tienes algún examen, por cada sección tendrás un maestro- Hikari
puso cara seria como de estar anotando mentalmente- yo seré tu maestro de
taijutsu, Mitsuki-san será tu maestra de reijutsu, a ella ya la conoces,
tendrás de maestro de ninjutsu al monje Jiatso, es el más grande de todos por
ende el más sabio y conocedor en artes ninjas, genjutsu estará a cargo de la
itako Mina ella es de las más grandes itakos por aquí, es grandiosa en genjutsu
y el monje Ryuji será tu maestro de kinjutsu y otras artes más que iras viendo
a lo largo de tu estancia- la cara de la Uzumaki ya parecía mareada y Kotaro la
vio con gracia- sé que terminando tu
entrenamiento serás una gran itako también.
-yo quiero ser shinobi, no una itako- dijo volviendo en
si
-bueno, el hecho que te entrenes para ser itako no quiere
decir que no serás una gran shinobi, si te das cuenta todos aquí tienen
potencial para serlo pero sus principios son diferentes
- ¿cómo qué?
-bueno, los sacerdotes, monjes, itakos o sacerdotisas son
pacifistas en primer lugar, solo pelean cuando no existe otra opción y se
centran más en el arte espiritual, ayudar a quien lo necesita
- ya veo, yo solo quiero proteger a mi hermano y mis
amigos
- lo harás y serás muy fuerte cuando termines tu
entrenamiento- dijo mientras se levanta de su lugar- ahora ven te mostrare el
lugar y todo lo que hay que saber.
Su primer día no tuvo que hacer, Kotaro le mostró el templo, le explico los
horarios que llevaría y la presento con sus maestros.
El monje Jiatso como bien dijo Kotaro parecía ser el más
viejo, tenía una gran barba blanca y la cabeza rapada, vestía como los demás
monjes, con una túnica blanca con rojo, se veía muy amable y por su forma de
hablar lo era, aunque no parecía tener mucha movilidad, ya vería si de verdad
era tan bueno en ninjutsu.
La itako Mina tendría unos 30 y tantos según Kotaro pero
no os aparentaba, más bien parecía de 20 pero no iba a decir nada, ya que se
veía tenía un temperamento de los mil demonios, llevaba un kimono holgado
completamente azul, su cabello rubio peinado en un chongo con mechones de un
lado de la cara y ojos cafés le daban un aire tranquilo, pobre del que se lo creyera,
seguro sus clases serían muy intensas y exigentes, suspiro, no podía hacer nada
más que resignarse.
Kotaro por otro lado era muy amable, sería su sensei
preferido, y Mitsuki, igual parecía muy paciente, siempre ha sido muy atenta.
Las primeras semanas fueron las más exhaustas, le costó
mucho acostumbrarse a sus nuevos horarios,
no ver a su hermano y alcanzar a los alumnos de su grupo que ya llevaban
más de un año ahí. Sin embargo no tardo mucho.
Pov Hikari
Las clases han sido muy entretenidas Kotaro-san es muy
hábil con el taijutsu, sus clases son muy amenas y exhaustivas, nunca me da un
descanso cuando entramos en combate, me ha enseñado que no debo cerrar los ojos
ni por un segundo o el oponente tomara ventaja, de verdad es muy difícil, ya muchas
veces he terminado en la enfermería por eso, me ha ayudado a utilizar el
control de chacra para ser más rápida y precisa, me cuesta pero le voy
agarrando el paso.
Mitsuki-san me ha enseñado muchas cosas, entre ellas
jutsus médicos y no todos usan solo chacra como yo pensaba, es en verdad muy
interesante, hemos visto ataduras y bloqueos, entre otras cosas más.
Jiatso-sama aparenta lo que no es, parece solo un viejito
cansado pero en realidad es muy gracioso y hábil, recuerdo un día que llegue a
su clase y no lo encontraba por ninguna parte, resulta que estuvo todo el día
detrás de mí y nunca lo vi, ese día me enseño a localizar el chacra de una
persona y a esconder el mío, hasta ahora solo me ha enseñado jutsus básicos
pero me ha dicho que veremos de todo, no puedo esperar.
Mina-sama es muy temperamental como ya lo había predicho,
no me tiene paciencia y me hace caer en sus genjutsu muy seguido,
definitivamente es mi peor materia. Solo espero no reprobar su examen final
Ryuji-san es paciente, sin embargo muy serio y no parece
demostrar sensación alguna, me ha enseñado mucha historia y jutsus que están
prohibidos, me pregunto para que verlos si no puedo ejecutarlos, sin embargo
dice que tal vez puedan servir algún día, hoy me ha dado a elegir animales para
hacer una especie de contrato, aún no he podido elegir.
Es hora de cenar.
Fin Pov Hikari
Así pasaron los días, las semanas y los años. Casi no tenía días libres, los ocupaba repasando las lecciones o
pidiendo clases extras, siempre
perfeccionando alguna técnica. Era puntual en sus clases, responsable y dedicada. Todo para ser cada
día mejor y regresar a su hogar.
Habían pasado ya tres años desde que salió de Konoha se
había convertido en una chica de 12 años con cabello naranja hasta las caderas
recogido en una coleta alta y mechones adornando su mirada, sus ojos lapislázuli brillaban a la luz y su
piel era blanca y tersa. Vestía como todos los demás alumnos, su dogi blanco
con cinturón rojo, estaba en pleno combate con Kotaro, su maestro de taijutsu.
Ese día un equipo de Konoha llego al templo, eran 3
ninjas de su edad y supuso que el cuarto miembro era su maestro, llevaban un mensaje para el monje Ryuji,
Hikari entrenaba con Kotaro en la explanada principal, su taijutsu era muy bueno y percibió que los
tres jóvenes ninjas miraban su combate
así que paro en seco y los observo un segundo... una patada le dio de lleno en
la cara sacándola volando hacia uno de los árboles de las orillas.
-CONCÉNTRATE!!- escucho gritar a su sensei corriendo
hacia ella dispuesto a darle otro golpe
Ella se paró de inmediato esquivando el golpe con una
voltereta volviendo al combate, otro golpe en la cara, patada al pecho. Quedo
totalmente fuera
-que sucede??, nunca estas tan distraída- pregunto Kotaro
ayudándole a levantarse
-lo siento Kotaro-san- se levantó- es solo que casi nunca
vienen ninjas, solo civiles a pedir ayuda
-recuerda que nunca debes bajar la guardia
-hai
-volvamos al combate
-hai- dijo tomando nuevamente la postura defensiva
Dentro del gran salón se encontraban los visitantes
esperando al monje Ryuji, cuando este llego le entregaron el pergamino que
procedía directamente del Hokage.
-gracias, yo me encargare del resto- dijo después de un
rato el monje
-entonces nos retiramos- dijo el maestro de los ninjas
dando la vuelta para retirarse, era un maestro raro, de traje verde con el
típico chaleco jounin
- Gai-sensei, esta misión ha sido muy aburrida,
preferiríamos algo más de acción- dijo de repente un joven de traje verde, ojos
de insecto, cejas de azotador y peinado de jícara
-solo somos gennin, lee no esperes que nos den misiones
difíciles- dijo la fémina del grupo una chica de chonguitos, playera rosa
estilo chino y pantalón blanco
- lo siento lee, creo que hoy no podrás explotar el poder
de la juventud- dijo el maestro con lágrimas en los ojos
-si gusta podemos improvisar un combate- interrumpió el
drama Kotaro que iba entrando
A lee le brillaron los ojitos
-lo siento Kotaro pero los alumnos que hay hoy son todos
principiantes, te recuerdo que los demás salieron con Mitsuki y Mina para
entrenar- dijo el viejo monje
- no se preocupe Ryuji-sama, tengo la alumna perfecta
para eso
- no iras a…- no pudo terminar el viejo porque lo
interrumpieron
-sí, eso mismo
- bien lee parece que tendrás tu combate- dijo el sensei
cejotas con mucha alegría
- por aquí por favor- dijo Kotaro y salió con ellos
detrás
Al llegar a fuera se dieron cuenta que la parte derecha
de la explanada (mirando de frente a la entrada del muro) estaba libre, solo
una chica sentada a la sombra de un árbol, parecía dormida, la otra parte de la
explanada estaba ocupada por unos 15 alumnos practicando katas.
- Hikari, ven aquí- llamo Kotaro a su alumna, la chica
abrió los ojos y se levantó para ir al centro donde estaba su sensei con los
cuatro visitantes
A los pies de la puerta estaba el monje Ryuji mirando
todo el espectáculo, así mismo iba llegando el monje Jiatso.
- que es lo que trama Kotaro?- dijo el hombre mayor que
acababa de llegar
- esos chicos tienen la misma edad que Hikari, creo que
solo quiere probar si ella tiene el nivel que desea- respondió el otro hombre.
En el centro de la explanada
-hai sensei, que sucede?- dijo Hikari una vez llegando
- estos jóvenes quieren un combate
-faltan otros dos peleadores- dijo lee como buscando a
alguien mas
-solo será ella- le respondió Kotaro
-¿¡que!?- grito Hikari- sensei eso no es justo
-te enfrentarás a los tres Hikari, así sabrás que es lo
que te hace falta mejorar
-hai- dijo la Uzumaki resignada
- no cree que es mucho uno contra tres?-dijo el sensei de
los ninjas
-no, así está bien, despejemos el área- dijo y junto a
Gai fueron a la sombra del árbol donde antes estaba Hikari
-sensei- llamo Hikari- podemos usar cualquier técnica o
solo taijutsu?
-solo taijutsu- le respondió Kotaro- comiencen, una vez
salgan de la explanada estarán fuera del combate
-bien
Sin más Hikari dio el primer golpe, una patada al torso
saco volando a la chica del equipo contrario llevándola a uno de los muros que
rodeaban el templo
-¡Tenten!- grito su compañero de verde- estas bien?
- si- dijo a lo lejos la castaña- solo un poco dolorida
- es rápida- habló por fin el tercer muchacho, un chico
de cabellos castaños y ojos perla que vestía un traje beige
- siempre hay que mantener la vista en el oponente- grito
la Uzumaki atacando al ojos perla con un golpe que dio al piso
- siempre lo hago- le respondió el aludido
- esos ojos- dijo al ver el cambio que tenía, parecían
agrietados y las venas sobresalían al rededor- Hyuga
- se conocen?- pregunto lee
- no- dijo la Uzumaki y siguió atacando a ambos
contrincantes
Esquivaban todos los ataques, y parecía no iban a
terminar pero un golpe de la pelirroja dio fuerte contra el rostro de Lee
sacándolo de la explanada. Todos los alumnos y monjes ya estaban alrededor de
ellos mirando la pelea.
- solo quedamos tu y yo Hyuga- dijo la chica
-hmp- fue lo único que respondió el castaño
- siempre tan conversador- dijo con una sonrisa
- se conocen?- pregunto la chica de los chonguitos a lee
- ella dice que no
- no importa dudo que pueda ganarle a Neji, él tiene su
byakugan
-eso no le ayudara mucho-interrumpió Kotaro
Los dos chicos seguían peleando
Neji dio una patada baja logrando tirar a Hikari pero
esta pudo levantarse para darle un golpe a la cara ambos parecían muy cansados,
Hikari desapareció de la vista del Hyuga para legar con una patada en la
espalda pero este la esquivo
- no puedo ver su red de chacra pero aun puedo saber dónde
está- dijo para si el Hyuga
La chica ya no estaba
- concéntrate Hyuga- se escuchó por arriba, el golpe le
dio al suelo, por poco- de nada te sirven esos ojos si no te concentras
- tu eres la que debe concentrarse- le dijo poniéndose en
posición- Juuken Hou... Hakke Rokujuu Yonshou
Hikari se protegió con los brazos de las 64 palmas del Hyuga
- sabía que podrías esquivar todas- escuchó por detrás la
Uzumaki y un patada le dio de lleno en la espalda sacándola de la explanada y
dando contra el muro- estas fuera- dijo con una sonrisa torcida
Después del golpe Hikari se encontraba en el suelo de
rodillas, su cara se encontraba tapada con lis mechones de su cabello.
- bien hecho-escucho la voz de su maestro-
- pero perdí- contesto decepcionada la Uzumaki
- a veces se pierde, otras se gana, lo importante es
aprender- la chica levanto la mirada- conoces a ese chico verdad?
- sí, iba con él en la academia, siempre me trato como
alguien inferior- dijo con desagrado- lo detesto
- ahora sabes cuál fue tu error, estabas tan empeñada en
demostrarle que eres superior que terminaste siendo lo que detestabas, y eso
provoco tu desconcentración y por ende tu derrota
…- la chica solo analizaba las palabras de su maestro,
mientras veía como el sensei del Hyuga y sus compañeros celebraban su victoria
apartados de ellos.
- La próxima vez, no importa quién sea tu oponente, la
serenidad siempre es un buen aleado en la batalla.
- hai, sensei- dijo la Uzumaki mirándolo y poniéndose de
pie.
El equipo ninja se quedó esa noche, Kotaro les pidió que
durmieran en el templo, pues ya estaba atardeciendo y no llegarían en menos de
8 horas a Konoha.
Al otro día y como todas las mañanas se levantó temprano,
se bañó, vistió y peino saliendo de su habitación antes aseada rumbo al gran salón.
Llegando al gran salón donde se reunían todas las mañanas
para desayunar, el monje Ryuji llamo a Hikari para hablar con ella
- llego esto de Konoha- dijo el monje dándole el
pergamino que habían llevado el día anterior
- esto es....
- una carta para que participes en los exámenes chunnin
- es obligatorio? Quisiera esperar otro año
- otro año? Yo diría que estas lista para ese examen
- me di cuenta que necesito un poco más de entrenamiento
con respecto a mi concentración y mi hermano se gradúa el próximo año, creo que
quiero darle una sorpresa participando junto a el- finalizo con una sonrisa
- está bien, mandare mi respuesta cuando salgan los
ninjas de Konoha- dijo antes de retirarse
Hikari regreso a su lugar para así desayunar, al terminar
salió del salón dispuesta a practicar un rato, fuera se encontró a los tres
ninjas de Konoha, tenían ya todo listo para partir, sólo esperaban a su sensei.
Ella no queriendo toparse con ellos dio media vuelta.
- eres la primera que da batalla a Neji- escucho la voz
de la chica del equipo
- hmp- dijo comenzando a caminar
- podrías repetirme tu nombre?- Hikari volvió a verla
- Hikari- dijo sin expresión alguna
- solo Hikari?
- sí, solo Hikari
- eres shinobi???
- no, soy itako, de este templo, he entrenado aquí desde
que tengo memoria- mintió
- ya veo, creo entonces que la sensación de conocerte es
errónea
- crees conocerme???- la castaña negó con la cabeza-
entonces??
- Neji cree conocerte pero nunca te lo diría, él es algo
serio
- ya veo, creo que es hora de despedirnos- dijo dando
media vuelta de nuevo- ya viene tu sensei se perdió entrando a las puertas del
templo y se vio salir al maestro de los tres ninjas
El equipo se fue esa mañana.
Hikari estaba dispuesta a ir a meditar un rato en el gran
jardín frente a las habitaciones, iba por el pasillo sumida en sus pensamientos
con la mirada baja cuando choco con alguien de frente
- dura mañana? - escucho decir a la persona
- Takeshi? - levanto la cara al escuchar la voz
Takeshi era un joven de cabello negro cortado a varias
capas debajo de la nuca, con un estilo alborotado, sus ojos eran oscuros como
la noche con un brillo singular, vestía el dogi que tenían por uniforme con el
obi rojo al igual que la Uzumaki, era un poco más alto que ella sacándole unos
15 cm. Su piel era blanca con una mirada seria pero llena de amabilidad. Él era
un buen amigo que Hikari había hecho en los años dentro de los muros del
templo, era el nieto del monje Jiatso y un chico muy inteligente, siempre le
ayudaba con su entrenamiento.
- supe que ayer perdiste contra tres ninjas- dijo con
burla el chico
- contra uno, a los otros dos les patee el trasero-
contestó indignada y suspiro para tranquilizarse- como les fue con su viaje??
Llegaron ya entrada la noche
- como siempre, ya sabes, fuimos a las aldeas cercanas a
hacer pequeños trabajos, resolver problemas cotidianos, atender personas
enfermas, Esas cosas- dijo alzando los hombros
- quisiera algún día salir con ustedes, me tienen
encerrada, nunca me han dejado salir- bajo la mirada con tristeza
- no te pierdes de mucho- trato de animarla el joven- vas
a meditar???
- un poco- dijo más animada- necesito pensar algunas
cosas
- te acompaño, o... quieres estar sola??
- siempre es buena la compañía de un amigo- le sonrió y
siguieron su camino
Hikari siguió con sus entrenamientos un año más dentro de
los muros de ese templo, tenía que perfeccionar su concentración, un error le
podía costar le más que una derrota.
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