PRIMER
DÍA DE ACADEMIA
El
sol apenas se asomaba por las montañas, ese cálido color naranja marcaba el
inicio de un nuevo día. Hikari se levantó temprano, limpio sus ojos para quitar
el sueño restante y fue dispuesta a darse un baño, al salir simplemente con una
toalla cubriendo su cuerpo y otra sobre la cabeza se vistió con la ropa que un
día antes había preparado, un short negro que llegaba por encima de la rodilla,
una playera naranja de manga corta y por encima de esta un suéter negro
abierto, vendo sus manos por las muñecas dejando la mitad de los dedos
descubiertos e hizo lo mismo con los tobillos hasta media pantorrilla,
peino su largo cabello rojo en una
coleta alta dejando mechones al frente, al terminar se dirigió a la cocina a
hacer el desayuno, comió el suyo y dejó el de su pequeño hermano sobre la mesa
cubierto con una servilleta y se dispuso a salir. Tomó sus sandalias ninja de
color negro y salió rumbo a la academia.
Por
las calles ya se veía movimiento, los aldeanos habrían sus negocios y los
padres llevaban a sus hijos a su primer día de clases, tardó apenas 5 minutos
caminando tranquilamente en llegar a la academia cuando a lo lejos escucho un
grito "sempai!!!!" volteo a ver de quien se trataba y vio a lo lejos
a una niña de la misma edad, con el cabello plateado y ojos color lila, vestía
un pantalón azul con una playera morada, sus sandalias eran azules y corría en
dirección a la pelirroja.
-
sempai, por fin te alcanzó - decía la peli plata con voz agitada
-
sempai? Porque Nami?- pregunto Hikari
-
bueno, cada que jugamos a los ninja tu eres la mejor así que desde ahora serás
mi sempai- el entusiasmo en la pequeña siempre sorprendía, su sonrisa de oreja
a oreja era la característica más evidente en la pequeña.
Nami
Inuzuka era la mejor amiga de Hikari desde que tenía memoria, su mamá era quien
cuidaba de Hikari y su hermano cada que tenía oportunidad, su padre era reconocido
en el mejor escuadrón de rastreo y aunque no se le veía mucho por las misiones
Nami estaba muy orgulloso de él.
-
vamos Nami, ya es hora de entrar- dijo la pelirroja con una sonrisa y se
dispuso a entrar a la academia seguida de la pequeña, al momento de entrar se
veían a todos los de nuevo ingreso en lo que parecía ser una especie de
bienvenida, Nami y ella se quedaron escuchando lo que decían y cuando llegaron
al final del discurso separaron a los presentes en grupos de unos 15 niños.
-
ne sempai, crees que nos toque en el mismo grupo?- rompió el silencio la peli
plata mirando a su compañera.
-
no lo sé, tal vez- respondió Hikari alzando los hombros.
-
neeee! ya nos toca, parece que si nos tocará juntas- grito Nami cuando formaron
un nuevo grupo y vio que mencionaban dentro a las dos niñas- kyaaaa si nos tocó
juntas!!!!!- grito pasando al salón donde esperarán a su sensei.
Dentro
del pequeño salón pudo ver a los que serían sus compañeros por el resto de su
estancia en la academia, todos parecían ser niños interesantes. Todos estaban
en pequeños grupos de amigos, al parecer varios ya se conocían, incluso Nami
mencionó los nombres de algunos de ellos pero lo que le pareció más curioso fue
un pequeño de ojos perla, su cabello era largo y castaño atado por las puntas,
vestía un conjunto beige, tenía vendadas las manos y tobillos además de la
frente, su mirada era fría cual nevada, se encontraba sentado sólo en medio de
aquellos grupitos.
-
Nami, vamos a sentarnos- dijo a su amiga que seguía mirando a todos lados
tratando de reconocer a todos los
presentes. Esta la miro y camino detrás de ella.
-
no sempai, al lado del Hyuga?? Enserio??- dijo la peli plata mostrando su
indignación cuando vio a donde se dirigía su amiga.
-
Hyuga???
- sí,
sus ojos lo delatan sempai, ese niño es un engreído, por eso siempre está sólo,
además de que nunca sonríe- dijo agitando su mano en signo de disgusto y con un puchero en la cara.
Por
alguna razón ese niño le llamaba la atención, sus ojos eran enigmáticos para
ella así que hizo caso omiso de las palabras de la peli plata y se sentó al
lado del chico Hyuga, Nami al ver la reacción de su sempai sólo suspiro y se
sentó a su lado.
-
mi nombre es Uzumaki Hikari, hajimemashite Hyuga-san- atinó a decir la Uzumaki
una vez al lado del Hyuga dándole la mano en forma de saludo la cual el Hyuga
ignoro olímpicamente.
Una
vena se le hincho en la frente a la Uzumaki y su sonrisa se hizo forzada al ver
la respuesta del Hyuga, su amiga río por lo bajó, ella ya esperaba la respuesta
del chico y sólo vio como la pelirroja bajaba la mano y se levantaba de su
asiento.
-
eres un maleducado!!!- grito a los cuatro vientos la Uzumaki- cuando una
señorita se presenta ante ti debes presentarte tu también!!!!- continuo pero el
aludido sólo volteo la mirada y la ignoro.
La
puerta se abrió dejado entrar al sensei que les daría sus clases a lo que todos
los presentes tomaron asiento y la Uzumaki no hizo más que sentarse tragándose
todo su enojo.
-
buenos días alumnos- comenzó a decir el hombre de unos 25 o 27 años que vestía
la típica vestimenta de un chunnin, su cabello era castaño y lacio un poco
alborotado que llegaba por debajo de la nuca- mi nombre es Hamada Yukito y seré su sensei por el tiempo que
permanezcan en la academia- se presentó el castaño- quiero que nos conozcamos
todos así que se presentarán uno a uno, dirán su nombre y algo que los
caracterice o alguna meta que tengan- finalizó el sensei y dio la palabra al
primer niño de la fila más cercana.
Uno
a uno se fueron presentando hasta llegar el turno de Nami.
-
mi nombre es Inuzuka Nami y quiero ser
una gran ninja rastreadora como mi padre
y hermosa como mi madre- dijo con una gran sonrisa la pequeña peli plata
-seguro
será así- dijo el sensei y dio la palabra al siguiente.
-
mi nombre es Uzumaki Hikari y quiero ser lo suficientemente fuerte para
proteger a mi hermano- dijo fuertemente a lo que el chico a su lado río
arrogantemente- que??? De que te ríes???- pregunto mirando al Hyuga- tu serás
uno de los que derrotare para mostrar lo fuerte que seré y veremos si sigues
riendo- dijo cruzando los brazos
-
calma chicos- dijo el sensei tranquilizando a ambos- el que sigue por favor.
-
mi nombre es Hyuga Neji- dijo con voz fría el pequeño de ojos perla.
-algo
mas???- pregunto el sensei y al no obtener respuesta dio un suspiro y siguió
con el próximo en presentarse.
"Hyuga
Neji" repitió para sí misma la Uzumaki, "interesante" se dijo y
una sonrisa se formó en su rostro.
Al
finalizar las presentaciones el sensei escribió en el pizarrón lo que sería su
guía de prácticas, se enfocarían en el uso de armas jutsus básicos como bunshin y kawarimi así como el henge y
principalmente taijutsu y rendimiento físico dejando de último técnicas más
difíciles o que usaran algún elemento, tal vez eso solo sería pura teoría.
Las
clases terminaron y tal como se lo había pedido el tercero fue a verlo, se
despidió de Nami y fue directo a la torre Hokage. Al entrar le dieron acceso
directo a su oficina donde ya la esperaba el anciano Sarutobi.
-bienvenida
Kari-chan acércate- inicio el anciano y la pequeña se acercó
-
hai Hokage-sama- dijo la Uzumaki- dijo que quería verme después de la academia-
agregó sin más y el Hokage la miro fijamente y todo quedó en silencio
- deberás
dejar la aldea pronto- soltó Sarutobi
-q...que...que
quiere decir con eso??? Porque??? Que es lo que hice???
-no
hiciste nada malo Hikari- vio a la pequeña que iba a hablar pero siguió antes
de que pudiera articular una palabra- tienes que ir, es un entrenamiento
especial que sólo tú puedes hacer, recuerda tu meta, o acaso piensas dejarla???
Esta es una oportunidad única que tienes que aprovechar
-Pero
qué caso tiene que vaya si no podré estar con Naru-chan para protegerlo que es
lo que quiero hacer- mencionó la chica
- sé
que te preocupa pero el estará bien, yo cuidare de él, verás que no le pasará
nada malo y te mantendré al tanto de lo que haga- la chica parecía no querer aceptar
la propuesta así que siguió- te repito que es una oportunidad que no puedes
dejar pasar, muchos han querido entrenar en el templo del fuego con los monjes,
tienen mucha técnicas especiales y aun cuando pocos logran pasar la prueba para
entrar casi son nulos los que completan el entrenamiento
La
chica sabía que el viejo seguiría insistiendo y de pronto la imagen del monje
pasó por su cabeza recordó que había dicho algo de que no podían interferir con
su destino así que se interesó y decidió acceder a esa propuesta
-está
bien Hokage-sama- dijo casi con resignación
-
bien, en ese caso tienes dos semanas para dejar todo en orden y tener listo tu
equipaje para salir, pasado ese tiempo vendrán por ti para llevarte al templo
del fuego, no debes preocuparte el templo se encuentra en este mismo país así que
no saldrás de las fronteras pero una vez en el
templo no podrás salir de las murallas del mismo- finalizó el anciano y
Hikari asintió estando de acuerdo con lo que
acababa se decir.
-hai
Hokage-sama, si no tiene más que decirme me retiro- acto seguido inclino
levemente la cabeza en forma de despedida
y salió de la oficina.
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